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El billete

Bueno bueno, a ver que sale de todo esto. Me pongo una canción y sin pensarlo mucho escribo. Casi sin parar, escribo lo primero que se me ocurre. Es un buen ejercicio! Os animo a hacerlo ;)

Supongamos por un momento, que te encuentras un billete de cinco eurillos sujetado por una piedra, en la acera. Supongamos que sacas la mano del bolsillo del abrigo, y rapidamente, como si tuvieras miedo del frio, como si éste te quemara mas que otra cosa, te agachas y cojes el billete. ¿Qué pensarías? Al principio te vendría a la cabeza la idea de que el billete estaba debajo de una piedra; ¿Por qué? ¿Alguien lo ha puesto ahi? Entonces miras hacia los lados, no hay nadie. Pero el billete estaba debajo de una piedra, y con este viento es dificil que hubiera podido llegar a esa situación solo. Basta de estupidas sospechas y conjeturas, el billete ahora es tuyo. Y si alguien lo ha perdido, ya no podrá recuperarlo aunque tu quieras, porque si lo vuelves a dejar bajo la piedra, alguien llegará y lo cojerá, así que sigues tu camino y piensas. ¿Qué vas a hacer con el billete? ¿Lo guardas hasta que te haga falta? Sí, es probable que hagas eso, pero... Pero ese billete no significa nada, es decir, no has tenido que trabajar para conseguirlo, ni tú, ni nadie que conozcas. Bien, entonces, tal vez no te den remordimientos si te lo gastas en cualquier capricho. Y empiezas a pensar en cosas que te gustaria tener. Ninguna cosa importante, solo tonterias. Una cartera... Unos guantes para no tener que llevar las manos en los bolsillos... Que estupided, siempre hay cosas de esas por casa. ¿Algo de comer? Si fuera verano, podrías pasar por la tienda de siempre y comprar un helado. Pero no es verano, y no te apetece un helado. Tal vez algo de picar, unas patatas o algo asi. Pero al pasar enfrente de una tienda de chucherias y comestibles, te das cuenta de que comer unas patatas ahora, haría que se te helaran las manos. ¿Y si llamas a alguien y le invitas a un cafe? Esa idea ya esta mejor. Y piensas, ¿Con quien te tomarias un cafe? Dos personas como maximo. Tal vez no te importe quienes sean, o tal vez si. O tal vez prefieras tomartelo con una sola persona, con "ésa" persona. Incluso puede que no te apetezca un cafe, ni nada de comer. Incluso puede que te apetezca una cartera, o un colgante, o unos cascos nuevos para el mp3, o yo que se... Y de repente llegas a tu destino, a donde quiera que fueses. Y con los dedos, acaricias tu billete y por un momento, te sientes mejor. Entonces pateas una piedra. Y se te ocurre una idea. Y sacas tu mano del bolsillo rapidamente, pues no quieres que se te enfríe, y dejas el billete bajo la piedrecita de la acera. Imagina que alguien lo coje, se lo guarda y se siente mejor, como tu has estado sintiéndote durante el viaje. Imagina que al final del viaje, esa persona no se queda con el billete, sino que lo deja debajo de una piedrecita. ¿Cuantos sueños podría generar el billete? ¿Cuantas personas podrían soñar con él?

El Test de personalidad del Dalai Lama me dijo que le viernes me pasaría algo importante, algo maravilloso. El mismisimo Dalai Lama me lo dijo de manera indirecta. ¡Qué narices! ¡Lo creeré! Me dije. Y estuve toda la semana pensandolo, pero el viernes no ocurrió nada.

Café

Café

Hoy me he tomado dos cafés seguidos. Soy un caprichoso, pero es que después del primero, me han entrado unas ganas increibles de tomarme otro. No me he podido aguantar, no tengo control, así que he pedido otro. Otro café con leche más, pero esta vez con tres azucarillos. Genial, sencillamente genial. No quería apresurarme, así que antes de nada, lo he contemplado durante unos segundos, captando su fabuloso aroma. Y así, he echado el primer azucarillo. Me encantan esas pequeñas burbujitas que salen del café nada mas echar los azucarillos. Después le he dado unas vueltecitas con la cucharilla, y cuando he tenido la sensación de que el azucar se había disuelto correctamente, he echado los otros dos. Y han vuelto a salir las burbujitas que me encantan y yo le he dado mas vueltecillas. Perfecto, el café estaba listo. Con cuidado, he levantado la cucharilla llena de café y me la he llevado a la boca. Sí, estaba claro que la idea de los tres azucarillos había sido todo un acierto. Y poco a poco, con calma, mientras observaba como Gonzalo jugaba al ajedrez chino con Lee, me lo he ido tomando con sorvitos pequeños, disfrutandolo, poco a poco, hasta que se ha acabado. Entonces, me ha asaltado un efímero subidón de energía, y tras él, una larga e inquietante sensación de relax. No mas cafés por un tiempo :S

Una tarde con Cop

Una tarde con Cop

Ya casi han pasado siete meses. Siete meses desde que una tarde de primavera, esperé a Cop frente al FNAC del centro de Barcelona. Llegaba tarde. No recuerdo la hora exacta, pero recuerdo que Cop se retrasaba veinte minutos, más o menos.
Le había asegurado que mi apariencia no le supondría ninguna dificultad a la hora de identificarme, a pesar de que ya había visto fotos mías y yo algunas suyas. Él por su parte, llevaría un gorra verde. Perfecto, Cop y yo ibamos a conocernos hacia las seis de la tarde, frente al FNAC.
Y de pronto, una mano me golpeo cariñosamente el hombro desde atrás. Yo estaba embobado mirando unas postales, por eso me asusté un poco, pero cuando reaccioné, me giré entusiasmado.
-¡Cop!
-¡Ender!
Cop me volvió a golpear el hombro y como si nos conocieramos desde siempre, comenzamos a charlar. En seguida me sorprendió su acento, pues éste no era el típico catalán, sino que era algo más peculiar. En un primer momento, lo definí como una mezcla de catalán y andaluz y mas tarde, Cop confirmó mi conjetura al hablarme de su procedencia andaluza.
Entramos al FNAC y con precisión, Cop me condujo a la sección donde estaban sus películas favoritas. También vimos discos, libros y algún comic de pasada, y de camino a la salida, Cop me habló de cómo una vez fracasó al intentar piratear una Play 2 y convenció a los dueños de que la Play había venido mal de fábrica.
Después, tomamos una paralela a las ramblas y yo le conté que había estado tomando un café en el hard-rock cafe y él mencionó que jamás había entrado ahí. A los pocos minutos llegamos a la catedral, donde Cop me explicó que la Sagrada familia no era la catedral de Barcelona, sino que la verdadera catedral era la que teniamos delante, apretujada entre edificios y con la fachada frontal repleta de andamios. Luego pasamos por una tienda de artículos frikis (comics, mangas, animes, figuritas, revistas, etc, etc), un salón de máquinas recreativas y la fachada del museo de cera, donde vi a un C3PO en lo alto de un edificio. Cuando me quise dar cuenta, era la hora de irme, y Cop me acompañaba en dirección al autobús.
Miré el mar con nostalgia, y como si Cop me hubiera leido el pensamiento, dijo:
-Ven, vamos hasta el final de esa pasarela del puerto y volvemos.
Y los dos fuimos a la pasarela en cuestión, y mientras estábamos sobre el mar hablamos de Yul, y después Cop me señaló el Tibidabo y me explicó como dentro de poco, con la llegada del verano, comenzarían las proyecciones nocturnas de películas al aire libre sobre una pared del castillo, en lo alto del monte, y chicos de mi edad y de la suya, se amontonarían en torno a éstas mientras harían botellón. Yo me enamoré de la idea, y con los ojos brillantes de entusiasmo, miré por última vez Barcelona.
Finalmente, Cop me estrechó la mano y yo subí al autobús, satisfecho por haber aprovechado tan bien mi tarde en la ciudad y apenado por no saber cuando volvería a ver a mi amigo.

Y todo esto me ha venido hoy a la cabeza, mientras venía hacia casa. Y he recordado también las veces que he deseado haber nacido en Barcelona o en Madrid, en una ciudad repleta de gente y cosas que hacer. Tenía prisa y he acortado el viaje por la vuelta del castillo. Bueno, en realidad, siempre lo hago, a pesar de lo que dice mi madre, a la que le asusta la falta de luz en el parque y más a estas horas. A mí, sin embargo, cuanto menos, me entusiasma la ausencia de farolas y la oscuridad del sitio.
Y así, hoy me he enamorado de otra imagen, pues la luna brillaba intensamente en el cielo, y los árboles y la hierba de la vuelta del castillo reflejaban un brillo blanco e intenso y todo tenía un aspecto más esotérico, mas fantasmal y pacífico. Y tan solo a unos pocos metros, se veía el suave pero constante tráfico de Pamplona, cuyo sonido me ha recordado por un segundo, al ruido del mar en una mañana libre de vientos.
Cuán duro he sido con Pamplona estos días, quejándome de la ausencia de eventos frikis y demás, y sin embargo, cuán diferente sería yo de haber nacido en una ciudad multitudinaria. Y es que al final, son las ciudades las que hacen a las personas y amar a la ciudad natal, no es más que un claro síntoma de amar la vida. Por eso aconsejo a todo el mundo que aprecien los lugares donde han nacido o donde se han criado, de la misma manera que una tarde primaveral, aprecié la encandiladora belleza de Barcelona mientras la observaba desde el puerto.

El joven Lennon

El joven Lennon

Siempre me ha sorprendido la facilidad con la que se presta un libro y lo que ello supone. Es un gesto sencillo y simple, que no supone esfuerzo, y con ello consigues que otra persona pase grandes y grandes momentos leyendo, y es que ultimamente disfruto mucho con la lectura. Por eso le quiero dar las gracias a mi amiguillo Julen, que me ha dejado un libro muy interesante y que me ha gustado mucho ^O^ ¡Gracias Julen! Que cutres son estas introducciones que hago a cursiva, pero quedan tan profesionales....

EL joven Lennon es un libro escrito por un catalán al que no conozco, pero que seguro que es muy majo, porque vive en Barcelona y Barcelona es una ciudad genial. En el libro, se relatan los primeros pasos de John Lennon como músico, con datos objetivos y fechas precisas y concretas. Los dialogos son inventados, todos, y muchas situaciones también. Da igual, no me ha importado en absoluto, porque me he imaginado al joven John, y a Paul que también aparece por ahí y a George, todos tan jovenes e inocentes. Cuando me lo acabé, Julen me preguntó por el libro. "Triste". Ya se que no lo parece, pero lo es. Es triste, y mucho. Porque la vida de John es triste, dice Julen, y porque si la vida de John es triste, el libro también. La vida de John tuvo sus cosas malas y sus cosas buenas, ¿No? En fin, hubo de todo.

Lo mas impresionante: la maldición de de los cinco años. El abuelo de John ingresó en un orfanato a los cinco años de edad, el padre abandonó a John cuando este tenía cinco años, Sean Lennon perdió a su padre a los cinco años.

John Lennon vivía con su tía desde que su padre lo abandonó y su madre formó otra familia. Su madre le visitaba a veces, cuando podía, porque claro, eran otros tiempos y eso de tener un hijo bastardo, pues como que no estaba muy bien visto. Y él a menudo se sentía solo y decaido. Formó un grupillo con sus amigos, al que se unió Paul Mccartney tiempo despues. Por el grupo fueron pasando muchas personas, entre ellas George Harrison. Y el libro acaba mas o menos por ahí, cuando la madre de John muere atropellada delante de sus narices, y él se va a vivir solo. Pobre John.

El Perfume

El Perfume

¡Estamos de vuelta! Enderblogia vuelve con todo su potencial, tras semanas y semanas de ausencia. De hita, me alegro de que te guste el blog, gracias por tus comentarios. Y ahora, vamos con un libro que termine hace unos días y del que hay mucho de que hablar:

El Perfume. No he visto la pelicula y no se si lo haré, porque ya se lo que pasa con las adaptaciones de libros al cine. A menudo son bazofias (lo mismo pasa con los comics) y cuando no, no tienen nada que ver con el libro, y la razón por la que ves la peli desaparece. Aunque bueno, como la curiosidad mató al gato, tal vez acabe viendo la pelicula esa, no lo se. El argumento del libro no me ha llamado tanto la atención como la ambientación y el mundo de los olores que se describe. En general es un buen libro y me ha gustado, aunque es un poco asquerosillo en algunas partes y gracioso en otras. Bueno, el motivo de esta entrada es la obsesión que el libro ha generado en mi: el olor de las cosas. Parece un asunto de locos y estupidos, pero no puedo controlarlo, y además me he dado cuenta de una cosa. Todo el mundo tiene un olfato considerable (los fumadores seguramente no) solo que es un sentido que pasa desapercibido y por eso a menudo la gente piensa que no saben oler bien. Me he sorprendido al preguntar a mucha gente sobre esto, comentando el tema, "yo es que no huelo nada" dice la mayoria, y yo también pensaba eso antes y ahora me doy cuenta de que no es así.
El libro es preciso en la mejor forma de oler, tres aspiraciones cortas y profundas y luego una mas larga. En efecto, al menos en mi caso, el olor es captado mucho mejor así. Y ahora paso grandes ratos mientras camino de un sitio a otro, y huelo los arboles, y la hierba, y diferentes olores que se ven por la calle. A comida delante de los restaurantes y a contaminación en los pasos de cebra. Y Morgan dice que cada día estoy mas loco y yo le digo que huele a patatas fritas.

En busca de la felicidad 1

Se acabó. Se acabó el verano y enderblogia quedará cerrado por un tiempo. No porque yo quiera, simplemente estaré sin acceso a la red. Mis padres dicen que podría entorpecer mis estudios, no se que razones tienen para pensarlo, pero la verdad es que a veces se pasan de histéricos. Laura también se ha empeñado en lo mismo. A veces no hay quien la entienda, no se si tiene envidia o es que quiere hacerles la pelota a mis padres. Tan pronto me dice que le gusta el blog, como tan pronto convence a mis padres y me impide seguir escribiéndolo. Creo que le falta mucho por madurar. En fin, supongo que no tengo otra opción que aguantarlos. La canción la escuché en el podcast de Miguel, al que podéis acceder desde la sección de enlaces de esta misma pagina. Miguel sostiene que es la mejor canción de todos los tiempos, yo creo simplemente que podría ser.

¿Qué es mejor, ser o aparentar? Ya hablé de esto, pero no dije nada. Quedarse en la apariencia, es engañarse a uno mismo. Si uno establece una manera falsa de si mismo para que la vean los demás, se estará engañando. Porque puede que consiga amistades, puede que consiga que la gente le aprecie, pero no será a él a quien quieran, sino a ese falso personaje. Y su mente no le dejará ser feliz así, porque en el fondo sabe que todo eso es mentira. Porque esa mascara es un peso que no le dejará avanzar. Y creo, señores, que este es el primer paso hacia la felicidad. Olvidarse de apariencias y gustar a los demás por como se es. Supongo que no quería irme sin decir algo realmente importante. Nos vemos.

"Los locos son los cuerdos de la sociedad"

"Los locos son los cuerdos de la sociedad"

Hay días que pienso que la pequeña Pamplona se vuelve loca. Hay días que simplemente tengo esa sensación. Normalmente es por el instituto y el estrés que conlleva. Cuando los profesores hacen cosas incoherentes, tengo prisa por ir a varios sitios a la vez, llueve y tengo que correr para no mojarme o un coche me pita en un paso de cebra pienso que todo es una locura. Hay días que solo tengo esa sensación, hoy no ha sido así. Hoy tengo la certeza de que esta ciudad esta como una cabra.
La cosa ha empezado en el autobús. Un hombre se ha levantado gritando de su asiento:
-¡La ha pillado, la ha pillado!
Yo también me he levantado y he mirado en la dirección hacia la que apuntaba el hombre. Había una chica tirada en el suelo y un seat panda estaba parado en frente suya. El conductor y algunas personas se han bajado corriendo, y justo cuando iba a bajarme yo también pensando que aquello era algo realmente grave, unos cuantos gitanos se han bajado del panda y han rechazado la ayuda del conductor de autobús. He deducido que eran familia de la chica, ella también parecía gitana, por las ropas mas que nada. La han subido al coche y se han ido a todo correr.
Luego, por la noche, he acompañado a Julen a que cogiera el autobús a hermitagaña y cuando hemos llegado, había gente gritando y un policía. Un hombre levantaba el brazo señalando a la conductora del autobús diciendo palabrotas y gritando, que si que vergüenza, que si no debería estar sentada ahí... La conductora, sin salir del autobús, respondía sin levantar la voz que eso lo dijera por él, que ella no había hecho nada y que él era un irresponsable porque llevaba niñas en el asiento de atrás. El policía no tenía mucha autoridad, solo repetía una y otra vez: "cálmense por favor, cálmense". Había gente parada mirando, como es lógico, así que Julen y yo nos hemos dedicado a investigar un poco. Los coches estaban intactos. Alucinante, ni un solo rasguño. El autobús se ha ido y mientras, el hombre ha seguido gritando delante del policía. Me a parecido un cerdo, un imbécil. Tal vez le he juzgado sin conocerle, pero no me parece bien insultar a una persona que te ha hecho algo malo involuntariamente (ya que eso era lo único que sabíamos). Julen ha dicho que igual le había dado un buen susto, y que quien sabe si nosotros reaccionaríamos así. Es difícil ponerse en la situación de otro, pero pensándolo objetivamente, creo que ni Julen ni yo nos habríamos comportado así. No es muy responsable ponerse a gritar y a insultar por un accidente de tráfico que no ha causado daños, eso solo demuestra debilidad en uno mismo.
Y para rematar la jornada, en la villavesa de vuelta a casa, me ha tocado un chico al lado que no paraba de silvar y moverse como si estuviera en una discoteca... ¡Buf! Necesito un respiro...

TBO

TBO

Ayer Dani y yo fuimos otra vez a TBO, la tienda de comics que lleva el mismo nombre que la famosa revista de historietas. TBO no es pequeña, que va, es minúscula. Estoy seguro de que la tienda en si no sobrepasa los ocho o diez metros cuadrados y de que en ella habrá cientos y cientos de comics. Como unos tres o cuatro millares, eso seguro. La verdad es que TBO es como si estuviera hecha a la antigua. Las estanterías son viejas, el suelo tiene un color que ya apenas se usa en las tiendas y en general, la tienda en si es oscura. Si vas ahora a una tienda de comics normal, las baldosas del suelo serán blancas, las paredes serán azul claro o algún otro color alegre y la luz irrumpirá desde el escaparate iluminando toda la tienda sin problemas. Pues bien, en TBO nada de eso es así. De los escaparates apenas entra luz ya que son diminutos, y las paredes sencillamente no se ven. No hay ni un solo hueco entre estanterías por el cual se vea la pared, ni siquiera encima de estas. Todo esta recubierto de comics.
TBO es una antítesis en si misma. Todos los comics están organizados, por ediciones, por fecha y por nombre. Pero aun así, no deja de ser un caos. Creo que si entre cinco personas intentáramos organizar todo aquello en tan poco espacio no lo conseguiríamos jamás. Para explicarlo todo un poco mejor, imagina el Corte Inglés, la sección de música. Hay varios apartados, pop, rock, hip-hop, música clasica, etc. TBO es como si se hubiera cogido una sección así de un gran centro comercial y se hubiera comprimido hasta alcanzar el tamaño del baño de casa (un poco mas amplio tal vez, pero no mucho mas). Eso sí, dejando espacio para que cualquiera pueda acceder a cualquier comic.
Por estás razones, el dueño de TBO se está volviendo loco. No tiene ordenador y los cálculos los realiza con una vieja calculadora. Tiene en su cabeza el 90% del inventario de la tienda y donde encontrar cada comic.

Cuando ayer, Dani abrió la puerta, él nos miró sonriente. La tienda estaba vacía y nosotros siempre le hacemos buenas compras, sobre todo Dani. Íbamos en busca de lo nuevo de Civil War, el último gran evento de Marvel, pero por desgracia, los pedidos se retrasaban. Apenas nos disgustamos al ver que no había llegado nada de lo que esperábamos, si acaso un comic del mes pasado, pues sabemos perfectamente que en TBO siempre hay algo que comprar. Un rápido vistazo a la sección de novedades: un comic de punisher y otro de los x-men. Se escapaban de mi presupuesto, pero Dani los cogió. Yo me fui al fondo de la tienda, donde estan los comics no actuales. El fondo de la tienda es mi parte preferida. Hay comics tanto de hace 20 años, como de hace tres meses. Encontré una colección de spiderman que calculo tendrá un año de vieja o así. Por suerte, los diez primeros números estaban disponibles así que cojí el primero con la idea de coger el segundo el próximo día. Al cabo de veinte minutos la tienda empezó a llenarse y el dueño ya charlaba felizmente con los clientes mas habituales. Es un hombre divertido, siempre me ha gustado ver como despotrica contra algunos comics. Que si spiderman esto, que si el manga lo otro...

Ya no quedan sitios con el encanto de TBO. Hay grandes tiendas a las que da gusto ir a comprar cosas que encuentras en seguida, pero no es lo mismo, no se si me explico. Por eso, creo que si tuviera que elegir los diez mejores sitios de Pamplona, TBO sería sin duda uno de ellos.

La explicacion al titulo ¡Guay!

La explicacion al titulo ¡Guay!

Ayer Marina me dijo que Olaia y ella leen mucho el blog, y que les gustaría que les dedicara un texto o que les nombrara. Dicen que les gusta mucho lo que escribo y recomiendan a todo el mundo que se pase por aquí. Así que desde enderblogia les damos las gracias.

Y ahora, por fin, vamos a explicar el nuevo título del blog. ¿En busca de la felicidad? Yo antes pensaba que todo el mundo buscaba la felicidad, creía no conocer a nade realmente feliz. Pues no señor.
-Yo soy feliz -me dijo una vez Oki encogiéndose de hombros- no tengo ninguna razón para no serlo.
- ¿Tu no eres feliz, Ender? -dijo Fran, apareciendo de repente. Yo les miraba a los dos algo atónito.Y de esta manera, fui investigando . Me extraño la de gente feliz que encontré. Durante unos días, Pamplona me pareció la ciudad de la felicidad, la población de la piruleta...
-Ender, todo el mundo sabe que eres un chico feliz. -suele decir Garci muy a menudo. Yo nunca le contesto, se que no servirá.
Hay veces que me siento rozando la felicidad, como si estuviera delante de mi y no consiguiera alcanzarla, o como un suculento banquete que se aleja cada vez que doy un paso (¿A que personaje mitológico le ocurría esto?).
De todas formas, lo que dice Chetus es lo que mas lógica tiene de todo esto: la felicidad permanente no existe. No se puede ser feliz todo el tiempo, es imposible. A lo sumo, se puede ser feliz la mayor parte del tiempo. ¿Eres feliz? ¿Buscas la felicidad? ¿Piensas como Chetus? ¿Crees que la felicidad es inalcanzable? Las respuestas a todo esto quedan algo lejos de mi, pero sospecho que al final, todo se basará en esas preguntas y sus correspondientes respuestas.

La foto no viene a cuento de nada, me apetecía ponerla.

Contador de visitantes

Bueno, ya esta disponible el contador de visitas del blog. Ale, a ver que tal:

 

 

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Surrealismo

El surrealismo, los ismos, las generación del 27... Nunca me gusto demasiado todo ese tema. La profesora de literatura decía que solo buscaban sugerir. ¿Sugerir? ¿Y para que querían sugerir? ¿No será que igual querían llamar la atención? No se, a mi siempre me ha parecido que el surrealismo era ir a lo fácil. Ayer no había mucho tiempo así que fuimos a lo fácil. Creo que le voy cogiendo el gustillo a esto del surrealismo, a ver si al final me va a gustar y todo...

Sobre el nuevo título y demás

Sobre el nuevo título y demás

Y aquí viene otro articulo de reflexión. Otro de esos en los que digo muchas cosas pero ninguna interesante. Incluso menos interesante, si cabe, que el resto de artículos.

Sí, he cambiado el título de la página (el porqué mas adelante). La dirección seguirá siendo enderblogia, ya que eso no se puede cambiar, pero el título ya no será mas "Ender". La verdad, cuando lo puse fue porque no sabía que poner. Pero claro, había que poner algo, no se podía dejar la cabecera vacía, así que puse mi nombre, como un niño de cuatro años que escribe en una pared. Y bueno, si nos ponemos a pensar, el blog no se diferencia mucho de un niño que escribe en una pared, o de un grafitero que pone una frase que él considera celebre en el suelo de la plaza. No es porque piense que el blog es malo, nada de eso (reconozco que muy bueno no es) pero la comparación a venido a que el niño, subconscientemente, lo que quiere es dejar eso ahí para la posterioridad. Si escribe una palabrota, es porque le ha impresionado, y sin saberlo, quiere impresionar a todo el que pase por allí y vea su fechoría. Pues bien, esta es mi fechoría.

Dani dice que pierdo el tiempo, que esto no lo lee nadie. Me hace gracia, en lo segundo tiene toda la razón. También es verdad que a Dani no le gustan estas cosas, le aburren. No le guardo rencor, es comprensible, es cuestión de gustos. Muchas veces he entrado a un blog y he leido lo siguiente: "La verdad, no se que haría si la gente no leyera mi blog. He oido que lo importante no es que lean tus palabras, sino el hecho de escribirlas. Y yo digo que si no lo va a leer nadie, para qué escribirlo". Siempre me he preguntado quien es el que dice eso de que lo importante no es que lean tus palabras. Ya he visto a alguien mencionando esto en varios blogs y en ninguno he visto eso de que lo importante es escribir. Bien, yo pienso que me encanta que la gente lea lo que escribo, pero si no lo hacen... Pues que le vamos a hacer. Yo escribo, ordeno mis pensamientos, mis ideas y me las quito de encima, luego llego y leo mis cosas, y me es entretenido, y me divierto recordando. Además, siempre me queda el consuelo de las dos o tres personas que llegan y ven mi fechoría, y yo río viendo su reacción detrás de la esquina.

En otro orden de cosas: no puedo dormir. Me dicen que es porque me levanto tarde. Pero aunque me levante a las diez, a las nueve, nada. Llego, me meto en la cama y me pongo a leer hasta que se me cansan los ojos. Cierro el libro e intento dormir. Treinta, cuarenta, cincuenta minutos. Nada, sigo allí, mirando al techo. ¿Será porque no gasto energía? ¿Será porque me paso la vida sin moverme demasiado? La verdad, es desesperante. Recuerdo una profesora de inglés que tuve, una que le hacía mucha gracia a Íker. Inma, creo que se llamaba. Una vez dijo que tenía problemas para dormir, y que no sabíamos la suerte que teníamos de no tenerlos. Yo apreté los dientes asqueado. Siempre he tenido problemas para dormir, así que en aquel momento no pude creer que aquella mujer y yo tuviéramos algo en común. En estos pensamientos andaba yo ayer por la noche, mirando al techo. Cuando uno no puede dormir, se le ocurren multitud de estupideces:

¿Qué es mejor, ser o aparentar? Aparentar implica la opinión que tendrán los demás hacia ti. A mi me importan los demás, como a mucha gente. ¿Entonces, aparentar es importante? Ser, es como aparentar, solo que el factor "los demás" se cambia por el factor "yo" y eso afecta a la autoestima. La autoestima es importante, ¿No? Pero el exceso de autoestima puede llevar al egocentrismo, y eso da asco. ¿El que es, aparenta lo que es? Las apariencias engañan, las personas rara vez son iguales por fuera que por dentro. Cuando vemos a alguien, nuestro cerebro relaciona su imagen exterior con algo que tiene almacenado. Si hacemos esa relación es porque esa relación existe realmente. Si nuestro cerebro relaciona a un hombre con barba de dos dias, pelo grasiento, chupa de cuero vieja y botas rotas con algo peligroso, digo yo que será porque nuestro cerebro habrá visto a un hombre así siendo peligroso. Si desde pequeños hubiéramos visto a señores con esa indumentaria dando caramelos a los ancianos, no pensaríamos lo mismo. Entonces ¿Nos falla el refranero popular? ¿Las apariencias engañan o no? ¡Y yo que se! ¡Sólo quiero dormir!

¿Tienes Queta?

¿Tienes Queta?

Ayer pasó algo muy feo. Hubo gritos, amenazas y gente enfadada, la verdad, no me gustó y por eso no pienso relatarlo aquí. Después, mas tranquilos, Andrea y yo hablábamos sobre este tipo de incidentes y me vino a la cabeza la "bronca" (si es que se le puede llamar así) que tuve con el drogadicto del autobús.
Recuerdo que iba yo con Bide en la línea 19 para ir a casa. Entonces me encontré con Unai, que también iba a bordo camino de casa. Unai tiene tres o cuatro años mas que yo, no es muy alto, pero es ancho de espaldas y eso sí, es muy majo. Nos saludamos y de más. Hombre Ender, que tal como estás, muy bien y tú, muy bien, a casa o qué, a casa sí... Me agarré a uno de los hierros del autobús y entonces oí detrás de mi una voz profunda, ronca y decidida.
-¿Tienes queta?
-me giré para comprobar si esas palabras iban dirigidas a mí y en efecto, un tipo de la edad de Unai, con ojeras, pelo a lo discotequero, pupilas grandes (mas de lo normal), ropa de bakala y ojos brillantes me miraba tranquilo.
-No -dije yo en un tono no muy bueno a la hora de tratar con alguien bajo los efectos de vete a saber que estupefaciente. Y así, me volví a girar y seguí hablando con Unai, esperando que al drogadicto este le surgiera alguna otra paranoia que no me incumbiera. Debió estar un rato dando vueltas a su espesa mente hasta que se le ocurrió la idea de pedirme dinero.
-¿Tienes cinco euros?
-No, no tengo nada y déjame en paz.
Se quedó mirando al suelo y yo seguí hablando con Unai hasta que el autobús paró y los dos nos bajamos sin incidencias, despidiéndonos de Bide. Pasaron unos segundos. Los dos caminábamos tranquilamente por la acera y de repente algo me golpeo en el abdomen. Me costó un rato reaccionar pero al cabo de unos segundos comprendí lo que había pasado. Alguien me había golpeado desde detrás, con el brazo extendido. Gracias a Dios, era invierno y el grueso abrigo que llevaba absorbió casi todo el golpe. De todas formas, tampoco había sido un fuerte golpe, sino uno de esos que se deben utilizar para provocar al personal. Me giré lentamente esperándome lo peor. El drogadicto estaba allí, con los ojos rojos, gritándome insultos al azar y poco meditados así como amenazas varias. Detrás de él, había una chica pelirroja, maquillada a mas no poder que sujetaba a mi agresor por la cintura, pues éste se revolvía alzando las manos hacia mí. En ese momento me sentí como si tuviera a un tigre encadenado delante, mi vida dependía de la cadena, en este caso, la chica.
-Por favor -decía- déjale en paz, que esta borracho. En serio, él de normal no es así, por favor no le hagas nada.
"¿Quéééé? ¿Yo? ¿A este tío?" pensé. Cualquiera que me viera de lejos, se daría cuenta de mi patente incapacidad ante cualquier situación de violencia explicita. No dije nada, puse cara de Bruce Willis y me di la vuelta, esperando otro ataque por la espalda. No sucedió, por suerte, la domadora consiguió calmar al tigre y salvar al inocente, el cual respiró por fin tranquilo.
-Conozco a ese chico. -me dijo Unai poniéndome una mano en el hombro- Y sabes, no tiene padres, vive en pisos de acogida y esas cosas.

Mas tarde, ya en casa, pensé en la chica y me di cuenta de lo inteligente que había sido. Seguramente, pensé, este tipo de mujeres ya estarán acostumbradas a situaciones así. Entonces vi lo que había pasado. No es que la chica me hubiera visto como una amenaza para su novio, que va, simplemente pensó que la mejor forma de "pedir disculpas por éste" y restablecer mi dañado orgullo era colocándome por encima de él, alagándome sutilmente para que así me sintiera lo suficientemente satisfecho conmigo mismo y me largara de allí sin que la cosa fuera a más. Pensé en esto y me dio pena, soy un blando.

No paró

El autobús no paró. Y eso que lo estuve esperando diez minutos. Si solo lo hubiera estado esperando tres o dos minutos no me habría fastidiado tanto. Pero no, diez minutos para nada. La montañesa me quitó diez minutos de mi vida. Eso sí, fueron diez minutos que me dejaron muy clara la hipocresía del gobierno. Que en vez de hacer tanta campaña publicitaria para el transporte publico, ya podrían mejorarlo un poco. Que si el día sin coche, que si hay que ir en autobús para no contaminar. Y yo, que juego el rol de tonto de turno, soy el que se traga todas esas bobadas. ¿Para qué? Para pegarme diez minutos allí sentado, levantarme y ver como pasa mi autobús de largo. No iba lleno, eso lo se porque lo vi. Y había otras personas que se levantaron para cogerlo, eso también lo vi.
-Es que tengo que cumplir los horarios. -me habría dicho el conductor si hubiera podido hablar con él. Tal vez el problema sea que hay pocos autobuses. Total que al final tuve que ir a Sanjuan andando porque el siguiente llegaba en quince minutos, otros diez minutos de mi vida, ya van veinte. Me sentí tonto.

Rebeldes

Rebeldes

-Mira, te he comprado un libro -decía anteayer Laura, entrando en mi habitación- deja de leer ya esos dichosos comics y lee algo normal.
Deje el comic que estaba leyendo en la estantería, pues se que cuando mi hermana entra así en la habitación, significa que esta aburrida, y si está aburrida, significa que no me dejará en paz hasta la hora de cenar por lo menos. Cogí el libro y le eche un vistazo . Vale, no era nuevo ni por asomo. Además, me sonaba de haberlo visto rondando por casa y en la estantería.
-Laura, esto no lo has comprado, estaba en casa. -le dije yo, algo asqueado.
-Sí -dijo sonriente y feliz, al ver que me estaba molestando- era para ver si colaba, ¿Lo leerás?
-Está bien, lo leeré...
Y así, empezamos una conversación cuya coherencia no duró demasiado. Cualquiera que conozca bien a mi hermana sabe que mantener una conversación coherente con ella mas de cinco minutos es completamente imposible.

Luego, por la noche, subí a la cama y empecé a leerlo. Rebeldes cuenta la historia de un chico y su familia en el estado de Yuta, o de Toulsa... Bueno, no lo se, apenas lo mencionan en el libro. De lo que estoy seguro es de que la historia transcurre en la parte pobre de una ciudad estadounidense, el east-side. Me ha gustado bastante, porque me gustan las historias de bandas y tal; como The Warriors, pero esto es mucho mas realista. Ya se que cuando uno dice realista parece que se refiere a que el libro es crudo, pero no, me refiero a que está en consonancia con la realidad. Aunque por otra parte, el libro en si es bastante crudo. Este chico va contando su vida, la historia de los personajes que van apareciendo, las historias de sus amigos. Es interesante, alegre a veces y triste en su mayoría. Parece mentira que lo escribiera una chica a los 17... Pondría su nombre, pero el libro anda en el piso de abajo y ahora no me apetece bajar a por él. Si a alguien le interesa, le facilitaré ese dato. Y ahora voy con la Dragonlance, Dani (Coa) se ha cansado para el primer volumen, espero tener mas suerte.
*Algo importante que se me ha olvidado, hay una peli, pero no se como se llama. Será cuestión de investigar supongo.

Paseando por el campo

Por fin he conseguido volver a la red! Ya es que lo necesitaba, supongo que soy todo un adicto. El caso es que con el cambio de casa y tal, pues me he pegado casi un mes sin internet. Me refiero a el de los ordenadores, no a la redecilla del interior de los bañadores. Lo que iba a contar:
Un podcast es como un blog pero hablado. Bueno, es como una radio pero en forma de blog. Bueno, es como... El caso es que tu vas, grabas algo, pones canciones y cosas, y luego se queda el archivo en tu página, y la gente va y lo puede escuchar. Hoy, después de tanto tiempo aislado, me he metido al podcast de Miguel y, sorpresa! Me ha dedicado una canción! The Trooper, de los Maiden. Después ha contado la historia de como nos conocimos y me he reido mucho (ya sabéis que yo me rió cuando las cosas hacen gracia). Este podcast (al igual que el 99%) está lleno de canciones. No es heavy, ni rock, supongo que en su mayoría es pop, pero eso si, no son canciones comerciales y a mi la verdad, me gusta escucharlas . Y bueno, esta muy bien. Que si, que ya, que ya va el link:

http://www.clickcaster.com/paseandoporelcampo

Remix

Bueno, pues eso, un pequeño remix de lo que podría llamarse literatura, que ya colgué en el foro de ADAM, pero que hace tiempo que me gustaría tener aqui:


-Empezamos con un soneto simple, cursi y facilón, que hice hará año y medio:

Son tus ojos, cielo mío, son tus ojos.
Son el centro de mi vida y de mi mente,
y es que al lado de tus ojos es patente,
que no soy yo ni el mayor de los despojos.

Dos los ojos, dos astillas en mi alma,
son tus ojos un veneno y lo respiro,
son tus ojos una prenda y la deshilo,
¡Oh, mi cielo, son mi caos y son mi calma!

Son tus ojos corazón de las proezas;
mil demonios por tus ojos mataría
y mil veces perdería la cabeza

Una vida mirándolos duraría,
y otra vida recordando su belleza,
dos las vidas de calvario y agonía.
-Ahora, una pequeña pieza de lo que podría considerarse prosa poética, o al menos, eso me dijeron en el foro de Alter Paradox:

Y yo te miraba, y tu estabas ausente, mirando un punto indefinido... Absorta en tus pensamientos, con aquel libro entre las manos. Hacía minutos que no lo mirabas, ya no estabas aquí... Pero... ¿En que pensabas? Recuerdo que estabas inmóvil, y tus ojos marrones permanecían abiertos, atentos, imperturbables...
Y yo estaba ahí, mirándote, absorto también, en tu cara inmóvil, en tus ojos, en tus labios... Oyendo el silbido del viento, sintiendo el frío en mi cara... Y arriba, allí estaban las estrellas; misteriosas como siempre, altas, infinitas, crueles... Como si no les importara, como si se mofaran de mi.
Pero a ti te daba igual, ya todo te daba igual... La noche ya había caído y nosotros seguíamos ahí, y yo te esperaba. Esperaba a que te movieras, a que hablaras y pudiera volver a oir tu celestial voz, pero era imposible. Tú ya no hablabas, ahora solo me atormentabas con ese largo silencio que nos envolvía. "¡Oh, Dios, por qué me has hecho esto!" clamaba yo una y otra vez. Ya no aguantaba más, y te gritaba... Pero tu no respondías, y seguías absorta, ensimismada, pensando...

Y de repente, ya no veía las estrellas, ya no oía el tintineante silbido del viento, ya no sentía el frío en mi cara, ya no era de noche... Y te veía junto a mi, sonriente, porque ya estábamos juntos. Y oía tu voz celestial de nuevo, y yo también sonreía.
-Bien, seguimos con el tour, a ver si Oki se pasa por aquí y lee esto, pues llevo días dándole la tabarra con el escrito sobre lo que nos ocurrió a él y a mi hace algún tiempo:
Pasaban dos frikis por la plaza de los fueros (Pamplona). Uno alto, flaco y con un peinado un tanto raro, el otro mas bajito, con el pelo como Paul Mccartney y una camiseta en la que se leía "Pimk my freak". Levantó el brazo el primero, señalando un pequeño cubículo, puesto en medio de la plaza. Era un Cubículo gris, sobre el cual se situaba una bola del mundo con colores llamativos.
-¿Has visto esa cosa? -dijo- ¿Qué crees que será?
-Hum... No lo se... Pero la bola esa esta chula, me recuerda a la de Universal Estudios...
-Sí, es verdad, estaría bien tener una como esa en la habitación... No se... ¿Cuánto crees que valdrá?
-Yo que se, ¿Preguntamos?
-¿A quién? -preguntó el mas alto, pero para entonces, el otro ya estaba caminando hacia el cúbiculo, del cual habían salido tres personas, dos hombres y una mujer. El chico se acerco a ellos y dijo:
-Perdonad... -pero los dos hombres no llegaron a oírle. Eso, o no le hicieron mucho caso, porque nada mas abrir la boca, entraron en el cubículo. Solo la mujer, que si que le había oído se giró.
-¿Si? -dijo sonriente.
Entonces llegó el otro chico, se plantó junto a su amigo y dijo:
-¿Cuánto vale la bola?
A la mujer, que era una chica joven, le costó unos segundos reaccionar. Agitó levemente la cabeza y miro fijamente al chico. Después, dijo:
-Esto... Lo siento, pero no esta en venta. Es para sensibilizar a la gente con el cambio climático
-Ya -dijo el más bajito- pero no va a estar ahí eternamente.
-Da igual -contestó la mujer- cuando deje de servir se reutilizará.
-Sí, pero todo tiene un precio... -habló esta vez el mas alto.
-No, somos una asociación sin ánimo de lucro, no queremos dinero.
-Está bien, nosotros podríamos repartir folletos por los portales a cambio de la bola.
La mujer estaba empezando a darse cuenta de que todo aquello era muy raro y no dejaba de mirar a los dos chicos confundida.
-Mirad -dijo muy seria- esta bola la hemos hecho nosotros. Esta hecha con cartón piedra, que es el material de las fallas de Valencia. Si queréis una igual, podéis encargarla allí y que os la traigan.
-¿Y los gastos de envió?
-No os costarán mucho, solo pesa 30 kilos...
-¿Treinta Kilos? Mira Ender, pesa como tú.
-Si, más o menos sí -dijo el más alto, esta vez aguantando la risa, aunque eso no se notó.
La mujer frunció el ceño y miro al chico alto fijamente, como si intentara intimidarle, este le miró también, sonriente y dijo:
-Bueno, a sido un placer, una pena que no esté en venta, vendremos mañana a ver vuestro puestecillo.
-Esto... Vale... Adiós... -y una vez dicho esto la mujer, los dos chicos asintieron, se dieron la vuelta y se fueron silbando el rift the "the trooper" de los Iron Maiden.
-La historia de este poema es muy larga. La idea original es de mi hermana, ella compuso tres cuartetos cuando tenía cinco años, hace poco lo vi por ahí y lo destrocé u_u Bueno, esto es lo que quedó:

Un caminito dorado
se forma al atardecer,
un velero esta amarrado,
mas quiere pasar por él.

Un caminito dorado,
se forma en el ancho mar,
un camino de oro blanco,
que hasta el infinito va.

Poco a poco, cae la noche
en el ancho litoral,
un velero que no duerme
y suspira con el mar.

Viento sopla allá en la noche,
viento de liberación,
tormenta que rompe yugos,
con espada latón.

Y a la mañana siguiente,
alguien no suspira mas,
pues se ha hundido entre las olas
del ancho y prohibido mar.

Mi velero ya es libre,
mi velero volará,
sangre corre por sus venas,
sangre del color del mar.

Y ahora que nadie ha podido,
su libertad limitar,
por el dorado camino,
se ve un velero volar.

Sangre corre por sus venas,
sangre del color del mar
sangre corre por sus venas,
sangre azul de libertad.

-Aquí, un poema bastante nuevo, lo hice hará menos de un mes. Noche:

Hoy el cielo es mas negro,
hoy la noche no descansa,
hoy estoy muerto por dentro,
mi alma es una matanza.

Hoy no miro hacia delante,
hoy ya no tiene sentido,
hoy me avergüenzo de mi cara
y mi corazón tiene frío.

Hoy la noche, es mas noche,
y lo oscuro me da miedo,
hoy las sombras me envuelven
y me asfixian con su velo.

Hoy me voy pues de este mundo,
queriéndote como siempre,
hoy viajo al cielo nocturno,
y se libera mi mente.

-Y por último, esperemos que no le moleste a mi padre, os dejo con lo que escribió él a raíz de un gato negro que andaba por debajo de mi casa:

Habitaba un gato en los bajos de la torre, de pisos, donde vivo. Su vida transcurría entre las rosaledas de los jardines, los setos y los garajes; hacia donde accedía por los agujeros de ventilación.

Esta mañana al ir al trabajo me he encontrado con el Gato muerto; tendido, en medio de la rampa de bajada, del portal a la calle. La verdad es que ha sido esta la primera vez que he podido fijarme en el con detenimiento. En estos años lo habré visto cuatro o cinco veces, y muy de pasada; pues el, mientras vivió, fue de natural huidizo.

Tenía el pelaje muy negro y brillante; lo que le daba cierto toque esotérico. Me ha sorprendido verlo rellenito; no famélico, ni huesudo . Seguramente algún vecino, apiadado, le daba de comer.

Aparte de en la casa de este buen samaritano, y la mía propia; nadie mas echara en falta al Gato. Recordaremos de él, en el futuro, como algunos días, al volver a casa, nos pasaba por delante, huyendo de nosotros; a pesar de las llamadas cariñosas que le hacíamos para que se acercara.

Seguramente, habrá personas, en mi mismo edificio, que lo calificarían de tiñoso y parásito; siempre merodeando por los garajes y los contenedores de la basura; con ese pelaje y esos ojos tan inquietantes. Un bicho, en fin, poco amigable. Para mí, sin embargo, ahora me doy cuenta, se me hace un respetable príncipe, urbano, de la soledad y de la supervivencia.

A muerto el Gato y se que a mis dos hijos, cuando se lo diga, se entristecerán. Pero les quedara el consuelo de haber sido testigos de una vida carismática y libre. Hoy yacía tendido el Gato en paz; con esa dignidad y grandeza que, a veces, da la muerte a ciertos seres -cada vez más raros- que en medio de estas toneladas de hormigón y asfalto, han sabido vivir hasta el final en libertad.

Jueves de terror, xD

Jueves, las ocho menos cuarto de la mañana. Una alarma programada en un teléfono móbil comienza a sonar. Una figura inerte sobre la cama alarga el brazo y pulsa una tecla; “omitir”.
Jueves, las ocho y cinco de la mañana. Alguien llama a la puerta:
-No llegas a clase. –dice una voz desde afuera.
La figura inerte abre los ojos y mira su reloj. Me levanto sobresaltado, es tarde, muy tarde. Apenas he dormido seis horas, pero da igual, no hay tiempo para lamentaciones. Me visto, me peino, me lavo la cara, cojo la mochila y me dirijo hacia la calle. Paso por la cocina, hay un vaso de leche y unos cereales sobre la mesa. Miro el reloj, las ocho y veinte. No hay tiempo para desayunar. Salgo a la calle y comienzo a andar a paso ligero.
-A primera hora tengo… Tengo…¡¡Mierda, tengo química!! Me pondrá retraso si llego después que ella.
Las ocho y treinta y uno. Llego al instituto. Subo las escaleras rápidamente, y veo al fondo del pasillo a la profesora de química entrando en clase. Un paso, otro, otro mas… Echo a correr, la profesora entra en clase y empuja la puerta para que se cierre. Cual rayo, me cuelo en la trayectoria de la puerta y se cierra detrás de mi. Estoy dentro. Me voy a mi sitio, la profesora me señala.
-¡Andrés, metales con valencia dos!
-Esto… Magnesio… -estoy confuso, tengo sueño, hace 25 minutos que he abierto el ojo y mis ojeras me delatan.
-¡Berilio, magnesio, calcio, estroncio y bario, repite conmigo!
-Berilio… Magnesio… Has dicho… ¿Calcio?
La profesora niega con la cabeza y va a preguntar a otro. Qué desastre… No había hecho ni mirar la tabla periódica, estuve estudiando literatura el día anterior.
Las once y cuarto. Toca recreo, aunque no para mi. El día anterior estuve hablando con la profesora de inglés. Tenía un examen pendiente y había planeado hacerlo el viernes en la hora de matemáticas, pero antes tengo que pedir permiso a la profesora de mates. Bien, me dirijo al departamento de matemáticas. Llamo a la puerta.
-¿Está Carmen?
-No, ha salido, estará tomando algo en la cafetería.
Bien, me dirijo a la cafetería y por el camino me la encuentro.
-Carmen, necesito hacer un examen mañana a la hora de matemáticas, ¿Me permites no asistir?
-¿Qué? ¿Mañana? No, de eso nada, ya estas cambiando ese examen, mañana es una clase muy importante.
La profesora sale del instituto y yo me quedo ahí plantado, viendo como se va, deseando decirle cuatro cosas bien dichas, pero aprieto el puño y me contengo. “Canaliza la rabia, Ender, canalízala”. Voy para el departamento de inglés. Llego, llamo a la puerta.
-Hola, hum… Carmen Frías no está, por lo que veo…
-No, no está, se acaba de ir, tal vez la pilles.
Salgo de allí preguntándome que cojones hacen los profesores fuera de sus departamentos y, gracias al de arriba, me la encuentro allí mismo.
-Carmen, la profesora de matemáticas no aprueba que mañana no asista a clase, hay que buscar otra hora.
-Bien, ¿Qué tal el miércoles? A… A quinta hora por ejemplo.
-Vale, a esa hora tengo lengua, iré a preguntarle a la profesora.
Voy al departamento de lengua, llamo a la puerta, la abro.
-¿Mariam…?
-¿Si?
-Verás, tengo que hacer un examen el miércoles a la hora de lengua, ¿Me permites faltar ese día a clase?
-¿De qué es el examen?
-De inglés.
-Bien, dile al profesor que venga a hablar conmigo.
”¿No te fías de mi, so estúpida?” pienso en ese momento. “Canaliza la rabia, Ender, canalízala”
-Esta bien, le diré a la profesora de inglés que venga a aquí.
Vuelvo a arriba, en busca de la profesora de inglés, la encuentro en el mismo sitio.
-Sí, la de lengua me deja, pero insiste en que vayas tú a comunicárselo en persona.
-Está bien, entonces el miércoles a quinta hora en la biblioteca.
Asiento, creo que ya está, creo que después de todo, podré disfrutar de unos minutos de recreo. Me dirijo a la salida. Me cruzo con Araiz.
-Ender, tenemos el examen oral de la escuela oficial mañana a quinta hora.
-¡Horror! ¡A esa hora tengo examen de ética!
-Y yo de alemán, intentemos cambiar el turno con alguien.
Por lo visto, Araiz sabe de dos chicas que lo hacen el lunes. Las buscamos. Encontramos a una de ellas, nos dice que por ella no hay problema. Nos cruzamos con la otra, nos dice que ni hablar, así que acompaño a Araiz a que hable con su profesor de alemán. Vamos al seminario de alemán y el profesor de alemán accede a cambiarle el examen. Después vamos al de ética. Llamo a la puerta.
-Esto… ¿Juan Pedro va a venir ahora?
-No lo se. –dice el profesor que está allí, al cual no conozco.
-¿Puedes decirle que me espere a las dos y media aquí?
-Está bien, lo haré.
Al segundo suena el timbre y vuelvo a clase. Llegan las dos y media y me dirijo al departamento de ética, llamo a la puerta y entro. Allí esta mi profesor de ética, leyendo algo, con la cabeza sujetada en las manos.
-Juan Pedro. –nada, el profesor no responde- Juan Pedro.
Entonces parece reaccionar y levanta la cabeza. Distingo fuertes ojeras en su cara, el pelo despeinado a mas no poder. Mira en varias direcciones hasta que me ve.
-Eh… ¡Ah! Hola, sí, dime Andrés.
-Me han asignado el examen oral de la escuela oficial de ingles para mañana a la hora del examen de ética.
-¿Ah, si? Que mala suerte. Bien, no te preocupes, ya lo harás cuando vuelva. Supongo que sabrás que la semana que viene no estoy.
-Sí, lo se.
-Bueno, no te preocupes, si no puedes hacerlo, te haré media con los otros exámenes, total, dudo que mejores la nota. No te agobies.
-Esta bien, la verdad es que estoy algo liado estos días. Ya sabes, exámenes a todas horas y eso.
-Je, es bueno estar un poco liado, no te creas. Así te acostumbras a lo que te espera.
-Sí, supongo que sí. Bueno, hasta luego. –me dirijo a la puerta.
-Adiós, y estudia.


Y yo digo… ¿Es esto lo que me espera? ¿El mundo puede ser así? Ojalá mi tutora se hubiera tomado todo ese trabajo por mi, ojalá hubiera cumplido con su deber…

Cumpleaños

Acabo de darme cuenta de que se me ha pasado el cumpleaños del blog, y estoy triste. Este blog se creo el 31 de marzo del año pasado y bueno, es una pena, que yo, la persona mas importante del blog (por una vez sere egocentrico, xD) se haya olvidado de felicitarle. Pero bueno, con todas mis disculpas, felicidades.

Se me acaba de pasar una locura por la cabeza. Me imagino que pasaría si el blog estuviera vivo y hablara. Supongo que estaria hasta las narices de mi por martirizarlo con tantas faltas de ortografía, por no esforzarme en que la gente lo visite (ya sabeis, podria poner links por ahí, pero no lo hago) y ahora por olvidarme de su cumpleaños. Se que a veces me pego mes y pico sin escribir, pero no tengo pensado dejarlo por nada del mundo. A veces tengo la fantasia de que continuo el blog durante toda mi vida, y lo leen mis hijos... Ojalá pudiera cumplirse... En fin, no os preocupeis, solo reflexionaré sobre el propio blog una vez al año. ¡Ah! Y otra cosa, ¿Qué os parece el nuevo tema que he hecho?

La cultura del primate

Cuando el primate se levanta, seguro que lo primero que hace es engominarse el pelo, estoy seguro. Y es que un pelo bien engominado es algo básico en la cultura del primate. Seguro que luego se echa litros de desodorante... Y por ultimo, se viste con las ropas mas fosforitas, cutres y bakalas que tiene. Después, cuando ya esta listo, el primate sale de su casa. Si no tiene moto, lo cual es bastante raro, el primate irá hasta el instituto andando, lo mas ancho y recto que pueda, que se note que esta por encima de cualquiera con el que se cruce por la calle. Y si esto no pasa, si el primate en algún momento ve a otro primate que viene en dirección contraria, lo mas seguro es que ninguno de los dos se aparte y acaben dándose un fuerte choque con los hombros. ¿Qué esperabais? Al fin y al cabo, son primates...
Cuando el primate llegue a clase, lo primero que hará será buscar a sus otros amigos primates, pues cualquiera sabe que un primate solo, es un primate en peligro. Cuando los vea, intentará chocarse con ellos lo mas fuerte posible, empujarlos o dar puñetazos a los puños cerrados de sus amigos primates. No os creáis que no aprecia a sus amigos, simplemente, es la cultura del primate.
Si el primate se cruza con alguien a quien ve de lejos y quiere saludarlo, o si al primate le molesta algo y quiere quejarse, el primate hará sonidos de primate y aullará cual mono enfurecido. ¿Qué esperabais? Al fin y al cabo, es un primate. El primate no estará contento hasta que no se haya colocado bien, es duro pero es así. Seguro que si le preguntas a un primate (siempre dirigiéndote a él como si fueras un chimpancé mas, o se reirá de ti) en que momento del día no está bajo los efectos de la droga, te dirá, tras rascarse la cabeza "Hum... No se... ¿Cuando me levanto?".

Es patético, ¿Verdad? Pero eso no es lo peor, lo peor es que los primates no son primates, son desgraciadamente... Personas. Y de veras que cuando los veo por ahí siento lastima, y me gustaría que de una vez por todas demostraran lo que son, personas.