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Paperback Writer

TBO

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Ayer Dani y yo fuimos otra vez a TBO, la tienda de comics que lleva el mismo nombre que la famosa revista de historietas. TBO no es pequeña, que va, es minúscula. Estoy seguro de que la tienda en si no sobrepasa los ocho o diez metros cuadrados y de que en ella habrá cientos y cientos de comics. Como unos tres o cuatro millares, eso seguro. La verdad es que TBO es como si estuviera hecha a la antigua. Las estanterías son viejas, el suelo tiene un color que ya apenas se usa en las tiendas y en general, la tienda en si es oscura. Si vas ahora a una tienda de comics normal, las baldosas del suelo serán blancas, las paredes serán azul claro o algún otro color alegre y la luz irrumpirá desde el escaparate iluminando toda la tienda sin problemas. Pues bien, en TBO nada de eso es así. De los escaparates apenas entra luz ya que son diminutos, y las paredes sencillamente no se ven. No hay ni un solo hueco entre estanterías por el cual se vea la pared, ni siquiera encima de estas. Todo esta recubierto de comics.
TBO es una antítesis en si misma. Todos los comics están organizados, por ediciones, por fecha y por nombre. Pero aun así, no deja de ser un caos. Creo que si entre cinco personas intentáramos organizar todo aquello en tan poco espacio no lo conseguiríamos jamás. Para explicarlo todo un poco mejor, imagina el Corte Inglés, la sección de música. Hay varios apartados, pop, rock, hip-hop, música clasica, etc. TBO es como si se hubiera cogido una sección así de un gran centro comercial y se hubiera comprimido hasta alcanzar el tamaño del baño de casa (un poco mas amplio tal vez, pero no mucho mas). Eso sí, dejando espacio para que cualquiera pueda acceder a cualquier comic.
Por estás razones, el dueño de TBO se está volviendo loco. No tiene ordenador y los cálculos los realiza con una vieja calculadora. Tiene en su cabeza el 90% del inventario de la tienda y donde encontrar cada comic.

Cuando ayer, Dani abrió la puerta, él nos miró sonriente. La tienda estaba vacía y nosotros siempre le hacemos buenas compras, sobre todo Dani. Íbamos en busca de lo nuevo de Civil War, el último gran evento de Marvel, pero por desgracia, los pedidos se retrasaban. Apenas nos disgustamos al ver que no había llegado nada de lo que esperábamos, si acaso un comic del mes pasado, pues sabemos perfectamente que en TBO siempre hay algo que comprar. Un rápido vistazo a la sección de novedades: un comic de punisher y otro de los x-men. Se escapaban de mi presupuesto, pero Dani los cogió. Yo me fui al fondo de la tienda, donde estan los comics no actuales. El fondo de la tienda es mi parte preferida. Hay comics tanto de hace 20 años, como de hace tres meses. Encontré una colección de spiderman que calculo tendrá un año de vieja o así. Por suerte, los diez primeros números estaban disponibles así que cojí el primero con la idea de coger el segundo el próximo día. Al cabo de veinte minutos la tienda empezó a llenarse y el dueño ya charlaba felizmente con los clientes mas habituales. Es un hombre divertido, siempre me ha gustado ver como despotrica contra algunos comics. Que si spiderman esto, que si el manga lo otro...

Ya no quedan sitios con el encanto de TBO. Hay grandes tiendas a las que da gusto ir a comprar cosas que encuentras en seguida, pero no es lo mismo, no se si me explico. Por eso, creo que si tuviera que elegir los diez mejores sitios de Pamplona, TBO sería sin duda uno de ellos.

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