Blogia

Paperback Writer

La noche mágica

La noche mágica

Sería mayo, tal vez primeros de junio. Mi padre y yo mirabamos la tele. Justo habíamos acabado de comer, que creo yo que ésta debe ser la mejor hora para ver televisión, porque uno esta medio dormido, quietecito y sin hablar. Toda la programación entra mejor en la mente, casi de tirón. Allí estabamos mi padre y yo, absortos mirando la pantalla, cuando apareció BB King. Esto es lo que ocurrió a continuación.

-BB King.
-Sí.
-Yo lo conocí.
-¿Cómo?
-Digo que yo lo conocí.
-¿Cómo que tú lo conociste?
-Hace mucho tiempo.
-Papá, ¿Quieres quedarte conmigo?
-No hijo, te digo la verdad. Ocurrió hace muchos años.
-¿Cuando esperabas contarmelo?
-No se, no se me había ocurrido contartelo antes.
-Mira, no se si te creo.
-Vino a Pamplona. Creo que dio un concierto o algo así. Yo me lo encontré de madrugada, no muy tarde. Preguntó por un buen garito donde tomar algo. Lo conducí hasta el Boulevard Jazz. Estuvimos toda la noche tomando cañas, le gusto mucho el sitio.
-Ya, ¿Y como se supone que era?
-Era un hombre muy amable y simpático. De Mississippi. Era un hombre de Mississippi, le gustaba decirlo. Decía "Carlos, yo soy un hombre de Mississippi, de Mississippi, Carlos". Lo repitió muchas veces, aunque apenas sabía castellano. Yo me entendía con él un poco en francés y un poco en inglés.
-Tu no sabes inglés.
-Pero me defendía. Me contó que no le gustaba mucho beber. Siempre tomaba un vaso de whiskey. Uno solo en toda la noche, y algo aguado además. Bebía despacio, casi a sorbitos, decía. Le gustó Pamplona, le gustó mucho.
-Menuda trola.
-¿No te lo crees? Pregúntaselo a tu madre, si quieres. Fue posiblemente la mejor noche de mi vida. La noche mágica, decíamos entre los amigos.
Me dijo que volvería. "No te preocupes, que volveré". Nunca volvió.

Durante los días siguientes, mi padre estuvo soltando pedacitos de recuerdos de su noche mágica. Se quedaba callado un rato, en la mesa o frente al televisor y entonces soltaba: "¿Te dije que BB King cogió la guitarra en tal bar y se puso a tocar?", "¿Te conté la broma que le gastamos BB King y yo a tal camarero?". Creo que algún día le pediré que vuelva a contarme su disparatada historia.

Gafas de Sol

Gafas de Sol

Han llegado hasta mí unas bonitas gafas de sol. Alguien las perdió y ahora están en mi poder. Me imagino a su anterior dueño. Debió andar buscándolas con un poco de desesperación y sin nada de éxito. Me da un poco de lástima, inutil sensación. Nada puedo hacer ya por él. Las gafas están aquí y punto. Lo estuvieron esperando en el lugar donde él las perdió. Si no acudió fue posiblemente porque no cayó en la cuenta de que estaban allí, algo que si no ha hecho en dos semanas, posiblemente ya no lo haga. Tal vez estaba de viaje, y al llegar a casa decidió que no merecia la pena regresar a por las gafas. Por el motivo que sea, hay en la tierra un anónimo o anónima que ha perdido sus gafas de sol. Las miro y casi le veo detrás. Estas gafas antes eran mías, está diciendo. Las llevaba a muchos sitios, me gustaban mucho. Las compré en tal lugar, me las regaló fulanito de tal, mi padre, mi abuelo, mi novia. Yo iba a regalarlas también, a venderlas, a dejarmelas olvidadas en algún sitió para que Ender las encontrará, yo que se.
Tal vez un músico, las usaba para mis conciertos. Un ciego, las usaba para ocultar mis ojos estáticos. Un policía, con mis gafas imponía ante los malechores.
Creo que no siento la propiedad de estas gafas. Están en mi poder, pero no siento que sean mis gafas. Son las gafas de alguien, de alguien que las ha perdido. Yo simplemente las uso si hace sol. Y quien sabe si algún día me cruzaré en Pamplona con su dueño. Él pensará, yo antes tenía unas gafas como esas. Las perdí. Y ambos pasaremos de largo.

¿Es Ortega falangista?

¿Es Ortega falangista?

Este es uno de esos temas que desarrollo casi por compromiso. Y no es que me importe demasiado escribir por compromiso, otro gallo cantaría si realmente no quisiera escribir ésto. Pero a veces me ataca el temor de que las ideas se me van. Se pierden en el aire si no las plasmo en algún lugar. Dentro de unos años tal vez piense ¿Y yo que pensaba antes, antes de ahora? Bien, pues esto es lo que pensaba. Y que mejor sitio que esta bitácora o blog, para escribirlo. Tengo otro, otro portapapeles, o porta ideas, es un cuadernito amarillo escondido en mi mesilla de noche, pero ése es un cuaderno un poco muerto. Las cosas que escribo ahí se pudren un poco, porque jamás me atreveré a mostrarlas. Aquí es diferente, uno se siente mas fresco, mas vital.

Como decía, que hoy escribo un poco por compromiso. De primeras, por compromiso conmigo mismo. Pero es que hará unas semanas que me encontré con un par de desconocidos en un bar y hablando de esto y lo otro, dijeron que Ortega y Gasset era falangista. Dijeron además que la Rebelión de las masas (Libro de Ortega) fue escrito como medio de apoyo social para Primo de Rivera hijo, es decir, lider del partido falangista hasta la guerra civil. Y yo, que no me considero una persona de ídolos y líderes espirituales, les escuché con antención y curiosidad. Poco mas dijeron, no se si por incapacidad o por un maquiabélico interés. Lo primero que contesté fue que aquello no tenía mucho sentido atendiendo a los hechos historicos ¿No se exilió Ortega tras la guerra? Pues sí, se exhilió, pero si su filiación se correspondía sólo con Primo de Rivera poco importaba ya, porque este había sido asesinado por el gobierno republicano. En cualquier caso, ¿Qué significado tiene el exilio temporal de Ortega? Si Ortega apoyaba realmente a la falange, ¿Por qué huyó de la misma? Y si Ortega solo apoyaba a la persona de Primo de Rivera, entonces, ¿Por qué estar en un partido distinto, de distinta vertiente política? Además, ¿Tiene sentido apoyar las ideas de un líder y huir de sus afiliados?

Ortega publicó su libro en 1930, seis años antes de la guerra civil. Lo hizo perteneciendo a un partido de centro que nunca formó coalición con la falange. Un dato curioso es que tras la guerra, el libro de Ortega fue presentado en otro paises europeos ¿Y si Ortega presentó su libro en Europa como pro-falangista? Como comentaré despues, el contenido del libro se aleja bastante de la idea fascista. Aún así, el propio autor podría haber llegado a presentar el libro de manera que se le diera una interpretación erronea para lograr a cambio su reentrada en el pais, cosa que de hecho ocurrió durante los años cuarenta. Sigue siendo una idea bastante forzada. No me imagino a este pensador vendiendo así sus ideas para conseguir su entrada en España.

Un prueba histórica bastante sólida que demuestra lo absurdo de la acusación es la actuación de Ortega a su regreso en España. Por lo que dicen las enciclopedias, no se dedicó ya a escribir sobre sus ideas, ni a tomar parte en política, sino a llevar una vida tranquila y a llamar poco la atención. Hasta aquí lo que he pensado que decían los hechos. Pero sin duda, lo que mas nos aleja de un Ortega y Gasset falangista es el contenido de su libro, la Revelión de las masas.

La Revelión de las masas es un libro que consta de dos partes. La primera parte no obedece a ninguna vertiente política. Ni siquiera avoga por un sistema politico en concreto, sino que es una mera descripción (con la excepción de algunos incisos). En esta primera parte, Ortega es un mero observador de la sociedad. Dice pues, que el hombre que predomina en Europa y mas concretamente en España atiende a la forma de lo que Ortega denomina "el hombre masa". Tras leer el libro de Ortega, puedo decir que la esencia del hombre masa es que no tiene conciencia o conocimiento. En definitiva, el hombre masa es un hombre comodón, despreocupado y mas que ignorante, necio. Ortega se centra en la descripción de este hombre masa, en las razones de su aparición, en las consecuencias de su existencia y en el comportamiento del mismo. No voy a decir nada mas de esta primera parte (¡Eso sí, os insto a leer el libro una vez mas!) si acaso mencionaré que para mí, la consecuencia actual mas importante y mas significativa de la existencia de la masa es el bipartidismo.
¿Se puede relacionar esta descripción con la falange? Sí, se puede, así como también puede hacerse con todo partido político de mínimas posibilidades de gobierno.

La segunda parte del libro es mas subjetiva. En ella, Ortega informa de como le gustaría que fuese la sociedad y de como llegar hasta ese ideal. Dice que la forma de pensar de la sociedad en conjunto debería tomar la forma del prespectivismo. Aceptando que necesitamos a los demás y que necesitamos a la sociedad misma, entonces deberíamos aceptar unos principios comunes. Esos principios comunes no quedan determinados del todo por Ortega, quedan como una mezcla de ley, moral y empatía. Depués, una vez asentadas esas ideas necesarias, Ortega opta por una heterogeneidad de ideas y opiniones, sin que ninguna quede aplastada por otra, estando todas bien repartidas y distribuidas. Esto es, la democracia en estado puro. ¿Como propone Ortega que se llegue a este tipo de sociedad? Dice que todo aquel que no sea hombre masa, llamemoslo hombre excelente, debe mandar por medio de la autoridad sobre el hombre masa. Esto dicho así no es otra cosa que el fascismo, si cambiamos autoridad por poder. Pero es que el fin de ese mandato debe ser que el hombre masa deje de ser masa, para convertirse también en hombre excelente y llegar a la forma ideal de sociedad descrita anteriormente.

Ortega y Gasset no es fascista. Es democrático. Él critíca nuestra democracia duramente, desea que se llegue a una democracia mejor, mas pura. Para ello propone un metodo, pero este método no incluye la ruptura de la democracia ya que se basa en la autoridad, es decir, el poder reconocido. La falange no hizo uso de autoridad sino de imposición.

Y ya para acabar; que pienso yo de todo esto. Bueno, me gusta la descripción social de Ortega, y me gusta su ideal de sociedad. Lo que no veo tan claro es aquello de que el hombre excelente debe mandar sobre el hombre masa. Ésto es algo que dice el pensador porque no tiene fe alguna en el hombre actual. Cree que lo único que puede hacer por si solo es ir a peor o mantenerse en su condición de necedad. Yo no lo creo así. Creo que la gente es capaz de superarse por si sola y de hecho es algo que ocurre a diario. Solo necesita apoyo y medios: libros, internet, profesores, etc. Estos medios no debían ser tan abundantes en la época de Ortega...

Pobre de mí

Pobre de mí

Pobre de mí, decía la gente. Se han acabado las fiestas, canturreaban. Habrá que esperar un año ¡Un año! Un año para tener de nuevo el pretexto hacia una buena borrachera. Yo caminaba solo, algo cansado ya, y algo consternado también. Me quite el pañuelico como días antes me lo había puesto. Tropecé con una botella de vodka, o de whiskey, o de algún otro analgésico. Esquivé a un tipo que yacía dormido en el suelo y de nuevo, fui objeto de curiosidad entre la gente que allí bebía practicando el llamado botellón. Ése no bebe, estarían pensando. Vuelve a casa. Que soso. Que aburrido. Que gilipollas. Ya no había mucha gente por el parque.
Metí el pañuelo en el bolsillo. Mañana por la mañana nadie estaría muerto. Ni vivo, según el sentido con que usemos el vocablo. Mañana por la mañana, el hombre no se enfrentaría a la bestia en su hipotética batalla. ¡Sangre Pamplonica! ¡La esencia de Pamplona no correría por la estafeta hasta el año siguiente! Los mozos no practicarían su deporte, su práctica ancestral, aquello para lo que nacieron.
Como digo, metí el pañuelo en el bolsillo y pensé que tal vez ese no era mi rojo. Que tal vez mi sangre no era roja como el vino tinto riojano, o como el rojo de la esencia de Pamplona. Que tal vez mi rojo era el rojo con el que se mancharon las astas de un animal. Que tal vez mi sangre es roja, porque ése es el color que toma el cielo antes de que amanezca.

Un recuerdo del pasado

Ayer recordé uno de esos recuerdos que se aislan en la mente, esos que existen desde siempre. Desde que tenemos memoria no, desde antes. En realidad no se hasta que punto ocurrirá en otras personas esto de tener recuerdos del pasado mas remoto, pero a mi me pasa. Recuerdos de cuando tenía dos años, tres años, cuatro. En realidad creo que mi memoria funciona desde los cuatro. Quiero decir, que desde los cuatro años, mis recuerdos aparecen con un sentido lineal. Los de antes, los pocos que tengo de antes, son como piedrecitas inamovibles. Están ahí, pero no se de cuando son. Recuerdo una acampada, recuerdo ir en el coche con mi madre, pero no recuerdo nada mas.
Ayer apareció una de estas vivencias remotas en mi mente. Recordé estar en el patio del recreo, en preescolar. Había una niña que me sonreía y yo la empujaba. No se porque la empujé, pero lo hice. La empujé con todas las fuerzas que mis infantes bracillos podían tener. La empujé con maldad, con ganas reales de tirarla al suelo. Recuerdo ese sentimiento, esa furia. La niña cayó al suelo, llorando. Creo que tenía tres años, tal vez cuatro. Esa fue la primera maldad que realicé. La primera vez que obré mal siendo consciente de ello (o al menos, la primera que recuerdo). Recuerdo que inmediatamente me sentí muy mal. Hacer daño a los demás es lo peor que puede hacerse una persona.

Azoteas

Azoteas

 

Hoy hace un día estupendo. Cuando venía de camino, he visto a dos señores en una azotea. Estaban sentados en sillas de plástico, con una mesita y tomando unas birras. Debe correr una brisa muy refrescante por esas alturas. A veces me pregunto como se verá la ciudad desde lo alto de cada edificio y daría lo que fuera por poder subir a todos.
Esta noche me quedaría en una azotea. Con Bob Dylan, mucha cocacola y poco en que pensar.

 

Across the universe

Joder, que estoy contento. Es esa sensación que te da ganas de abrazar a todo quisqui. Y me sorprendo a mi mismo pensando "no me importa". Cada dos por tres lo pienso. Hemos llegado tarde al cine, no me importa. Mamá se ha enfadado porque has agujereado la pared del cuarto, pues vale. No es que esté pasota, es que me he cansado de la preocupación misma.

Bueno, a lo que iba. Ayer oí la mejor canción que he oido en meses. Across the universe, de los Beatles. La tocaba un treintañero de pelo rizado y barbucia de semana, con una acústica nuevecita y negra. Brillante. No se que le hizo a la canción, no se como lo transformó y si soy sincero, no me importa. Simplemente la tocó. Fue casí carismático el entrar al bar, Toki Leza, y oir esa canción como si tal cosa. La gente no se sorprendio mucho, siguió sentada a la barra con sus birras a medio llenar, ¿Y por qué iban a sorprenderse? Las buenas canciones no están para sorprenderse, sino para disfrutar. Del disfrute no hace falta aprender nada, porque es un fin en si mismo. Aprender de lo bueno queda relevado a un segundo plano.
Ayer admiré a un treintañero de pelo rizado y barbucia de semana, que tocaba una canción de los Beatles en un bar poco transitado. Ayer admiré a los Beatles, ayer admiré a mis padres y a mis amigos. Ayer admiré a mucha gente. No fue suficiente.

 

Llega el verano

Llega el verano

Un poquito de optimismo... Todos los años le dedico una entrada a esta época del año. Aquí la del año pasado.

LLega el verano y yo estoy aquí estudiando como un imbécil. Llega el verano y el cielo ya no tiene nubes. ¡Y hasta se nota en el humor de la gente! Los que antes parecían odiarte, ahora solo tienen una relación de suave enemistad contigo. A los que antes no debías caerles muy bien, ahora te miran con buenos ojos como dándote otra oportunidad. Tus amigos ahora lo son mas, y el resto de seres queridos te quieren mas todavía. Cada vez hay menos ropa entre los corazones de la gente. Las sonrisas son mas amplias y el cielo es mas azul. Los colores chillones llaman mas tu atención. El sonido de los coches ya no te incomoda tanto, casi se parece al sonido de las olas del mar. Por la noche se te ocurre mirar al cielo, y casi ves las estrellas entre la luz de la ciudad. Los insectos no te perturban y ahora los miras con curiosidad. Cuando se te ocurre escuchar música, la pones un poquito mas alta, que la vida son dos días. No te preocupas ni de las llaves de casa, porque ahora no te importa tanto quedarte tirado. Tu vista se levanta y abandona un poco el suelo, ¡Hacia el horizonte! Y yo que empezaba a olvidarme de esto...

Os dejo una foto del mar, ¡Quiero ir al mar!

Algo sublime

Queridos lectores, hoy he leido algo sublime que espero sepais valorar. Comic Nº 248 de leie.

El hombre duplicado

El hombre duplicado

Ya habrá pasado como un mes desde que acabé "El hombre duplicado" de José Saramago. La verdad es que me gustó, pero por encima de todo, me hizo sentir terror. Hoy no quería comentar mucho el libro, solo mencionar la genialidad en la narración por parte del autor, así como su también genial descripción psicológica de personajes que se va dando durante todo el libro.
Pero como digo, lo mejor fue el verdadero terror que sentí al leer esas lineas. Un terror psicológico, un terror filosófico, un terror peculiar al que no era la primera vez que me enfrentaba. Edgar Allan Poe. Es un terror, este de Saramago, muy similar al que ya cultivaba el romántico escritor en su día. Y es el tema de "El hombre duplicado" muy similar, por no decir el mismo, a el del relato "William Wilson" del mencionado autor. Naturalmente, me he preguntado durante unos días; ¿Plagio o coincidencia? En ningún momento he leido en el libro de Saramago algo del tipo: libro basado en la idea de... No estaría de mas alguna aclaración así. Digo yo que no es tan grave basarse en la idea de un clásico para desarrollar un libro entero de clara genialidad. Será simplemente coincidencia, aunque nunca se sabe y yo tampoco tengo todos los datos.

La verdad de Ortega

La verdad de Ortega

De todos los filosofos que este curso he estudiado en el instituto, el que mas me ha llamado la atención ha sido sin duda Ortega y Gasset. Y supongo que ha sido así porque he visto en este señor una filosofía mucho menos radical. No por como contradice Ortega la existencia de ese mundo inmutable (mundo de los cielos de la filosofia occidental mas tradicional) sino por como nos presenta una filosofía mucho mas humana. Una filosofía hecha para la vida. Mientras otros enredan sus cavilaciones en demostrar la existencia del yo, o la no existencia de nada, Ortega se dedica a descubrir las leyes por las que se rige este mundo sensible y tangible en el que todos vivimos, nos guste o no. Y no contento con esta base, el planteamiento que sugiere me parece impresionante. Algo que en términos generales, hace que tome cierta forma eso que muchos llevamos dentro. El perspectivismo.

El perspectivismo de Ortega enuncia a grandes rasgos que la verdad se halla en la convergencia de impresiones, de opiniones, de perspectivas. Aboga en definitiva por una cooperación humana, algo que sin duda me parece evidente.Totalmente evidente. Y mas evidente aun, en la medida en que otras personas la niegan.
Esto se traduce a la política social de una forma bastante sencilla. Para empezar, Ortega defiende la heterogeneidad de ideas. El disenso. Pero al mismo tiempo, la homogeneidad humana. Es algo que yo mismo no entiendo al máximo, pero parece ser que la cuestión está en que, pensando de diferente forma, hallemos unos principios básicos comunes. Como una cultura humana que nos una a todos, y al mismo tiempo, diversas culturas étnicas que nos separen.

Todo esto puede parecer muy relativista. Pensar que todo el mundo tiene razón es, sin duda, una locura. Pero yo no veo ese relativismo en Ortega. Porque las opiniones son opiniones, y hay que entenderlas como eso, opiniones. No versiones de la realidad, ni partes de ella, sino vías hacia la misma. Una opinión puede ser certera o no, y en cualquier caso, ayuda al individuo aunque sea mínimamente, porque nos apoyamos constantemente para bien o para mal en las opiniones de los otros. Y para mi, que la herramienta básica es el diálogo. El mismo Ortega lo dice, el diálogo es la máxima expresión del lenguaje. El lenguaje expresa mejor el pensamiento humano cuanto mas se acerca al diálogo. Ahí interviene la divergencia de opiniones, donde unas crecen y otras se debilitan, donde todas mejoran.

Es una buena dosis de humildad. Pero de humildad necesaria, de humildad real. Sin las opiniones y creencias de los demás, uno no es nada. Y ya no solo opiniones, el asunto se extrapola a culturas, ciencias, etc. Simplificándolo mucho para hacerlo mas legible, podría decirse que se trata de aprender de los errores y de los aciertos del resto.

Y así, encuentro yo una sociedad que no ha escuchado a Ortega. Para nada. Para empezar los medios de comunicación no tienen un caracter bidireccional, no solo culpa de los mismos, sino también de los espectadores que llevados por la inercia empiezan a no cuestionarlos. Se dedican a crear opiniones, a inducirlas en la gente sin que estas surjan espontáneamente de la vida de cada uno. Esto me parece inutil, ya que esas opiniones, al no estar trabajadas por sus dueños, carecen de humanidad y por tanto de utilidad humana. Y algo parecido ocurre con nuestra política, que parece estar basada en la destrucción de la opinión del contrario en vez de la cooperación que debería ser propiamente democrática. Y es por esto que mantengo la posibilidad de opinar en el blog ¡Y la de colaborar! (a ver si alguien me manda algo para publicar algún día).

En fin, que la filosofía de Ortega da para mucho. Habrá que hablar algún día del hombre masa, el yo y mis circustancias y otros muchos asuntos. Libro recomendado: La rebelión de las masas. Ya os contaré algo de él cuando lo acabe.

Elegía por la muerte de un gato callejero

Elegía por la muerte de un gato callejero

Cuando publiqué el poema de las avionetas no estaba seguro de que realmente fuera a gustar. Me bastó la opinión sincera de Iñigo para hacerlo. Por lo visto, nadie me mostró un desagrado estricto por el poema y ello me da una pequeña burbujita de confianza para transmitiros el siguiente. En concreto, estos versos llevan ya un tiempo en mi cuaderno. Los publico ahora porque estos días no estoy teniendo mucho tiempo para pensar en que escribir. Espero que os gusten y os hagan sentir alguna que otra sensación nueva. Los que lleveis algún tiempo leyendo la bitácora, tal vez ya conozcais la historia de este animal que rondaba por mi barrio.

 

Había un gato negro
que vivía en mi portal
por caridad de vecinos,
a base de leche y pan
y carisma de felino.
Él siempre vivió sereno,
entre coches y ciudad,
no entendía de venenos
ni de bombas a explotar,
ni de luchas, ni de sangre,
sólo de correr en paz.

Rehuía a las personas,
pues no era humano, sino gato,
las calles eran su zona,
y su vida y su paisaje.
Siempre fue animal salvaje;
no doméstico encerrado,
ni político abogado.

Una mañana como tantas,
en un día de calor,
yacía el gato tirado
tranquilo en el empedrado.
En la acera, paraba la gente,
a contemplar su pelaje reluciente,
como si no fuera gato,
como si fuera otro ente
de esos que pueblan el cielo
,
de esos que sirven de ejemplo,
de esos que viven su tiempo.

Adiós pequeña bestia,
a quien no veré ya mas.
Reúnete con el sol
que aquí queda tu recuerdo,
pues he sido tu testigo,
tu pupilo, buen amigo,
quien te ha visto relucir,
entre hormigón y asfalto,
quien te ha visto ser feliz.

¿Será que todos tenemos,
un poco de gato negro?
Pues huímos del hogar
anhelando libertad,
vivimos de leche y pan,
y en un día como tantos,
descansamos siempre en paz.

Boulevard Jazz

Acabo de ver la última entrada, y he pensado que esto necesita una actualización refrescante. El problema es que, en general, no se me ocurre nada que sea alegre de contar y profundo al mismo tiempo. Dos rasgos que me gusta que tengan las cosas que escribo. Son días duros. De todas formas, si que puedo hablaros de algo que al menos sea desenfadado. El Boulevard Jazz. Es un bar que hay cerca de mi casa. No es que quiera hacer publicidad del sitio, pero la verdad es que me encanta. Hay sitios comodos para sentarse, espacio para estar de pie, casi nunca esta lleno, y todos los fines de semana hay actuaciones. Lleva muchisimo tiempo abierto, y siempre hay buen ambiente. En una pared hay dos fotos enormes de Ray Charles y de Louis Armstrong. Siempre ponen buena música y no es muy caro. Es un sitio auténtico, y aunque no tenga la ambientación de otros bares como el Woodstock, en Sanjuán, se nota que cada pedacito de la decoración esta puesto ahí por algo. Es un sitio con un encanto especial que ya no se conserva en ningún otro local de la ciudad.

La dignidad del hombre

 

Hace poco, en mi instituto, un profesor de filosofía dio un discurso para despedir a los alumnos de segundo de Bachillerato, donde estoy yo. Entre otros muchos temas, este profesor citó a Giovanni Pico della Mirandola en su "Discurso sobre la dignidad del hombre". Debo decir que me llamaron la atención las palabras citadas por el profesor y que posteriormente le dediqué un rato a darle vueltas al asunto. Como lo que dijo este hombre me gustó, lo he buscado por internet. El discurso se me hace dificil de entender en muchas partes y en otras, se me antoja propaganda católica. En cualquier caso, estas son solo unas primeras apreciaciones que he hecho yo, que seguramente evolucionarán con un par de lecturas mas del discurso. De lo que no cabe duda, es de que estas líneas que aquí os enseño me han gustado mucho y me han hecho sentirme bien. Y eso a pesar de que las he leido desde un punto de vista bastante agnóstico. He encontrado bastantes parecidos con la filosofía de Platón.

"-Oh Adán, no te he dado ni un lugar determinado, ni un aspecto propio, ni una prerrogativa peculiar con el fin de que poseas el lugar, el aspecto y la prerrogativa que conscientemente elijas y que de acuerdo con tu intención obtengas y conserves. La naturaleza definida de los otros seres está constreñida por las precisas leyes por mí prescriptas. Tú, en cambio, no constreñido por estrechez alguna, te la determinarás según el arbitrio a cuyo poder te he consignado. Te he puesto en el centro del mundo para que más cómodamente observes cuanto en él existe. No te he hecho ni celeste ni terreno, ni mortal ni inmortal, con el fin de que tú, como árbitro y soberano artífice de ti mismo, te informases y plasmases en la obra que prefirieses. Podrás degenerar en los seres inferiores que son las bestias, podrás regenerarte, según tu ánimo, en las realidades superiores que Son divinas.
¡Oh suma libertad de Dios padre, oh suma y admirable suerte del hombre al cual le ha sido concedido el obtener lo que desee, ser lo que quiera!
Las bestias en el momento mismo en que nacen, sacan consigo del vientre materno, como dice Lucilio, todo lo que tendrán después. Los espíritus superiores, desde un principio o poco después, fueron lo que serán eternamente. Al hombre, desde su nacimiento, el padre le confirió gérmenes de toda especie y gérmenes de toda vida. Y según como cada hombre los haya cultivado, madurarán en él y le darán sus frutos. Y si fueran vegetales, será planta; si sensibles, será bestia; si racionales, se elevará a animal celeste; si intelectuales, será ángel o hijo de Dios, y, si no contento con la suerte de ninguna criatura, se repliega en el centro de su unidad, transformando en un espíritu a solas con Dios en la solitaria oscuridad del Padre, él, que fue colocado sobre todas las cosas, las sobrepujará a todas.
¿Quién no admirará a este camaleón nuestro? O, más bien, ¿quién admirará más cualquier otra cosa? No se equivoca Asclepio el Ateniense, en razón del aspecto cambiante y en razón de una naturaleza que se transforma hasta a sí misma, cuando dice que en los misterios el hombre era simbolizado por Proteo. De aquí las metamorfosis celebradas por los hebreos y por los pitagóricos. También la más secreta teología hebraica, en efecto, transforma a Henoch ya en aquel ángel de la divinidad, llamado "malakhha-shekhinah", ya, según otros en otros espíritus divinos. Y los pitagóricos transforman a los malvados en bestias y, de dar fe a Empédocles, hasta en plantas. A imitación de lo cual solía repetir Mahoma y con razón: "Quien se aleja de la ley divina acaba por volverse una bestia". No es, en efecto, la corteza lo que hace la planta, sino su naturaleza sorda e insensible; no es el cuero lo que hace la bestia de labor, sino el alma bruta y sensual; ni la forma circular del cielo, sino la recta razón, ni la separación del cuerpo hace el ángel, sino la inteligencia espiritual.
Por ello, si ves a alguno entregado al vientre arrastrarse por el suelo como una serpiente no es hombre ése que ves, sino planta. Si hay alguien esclavo de los sentidos, cegado como por Calipso por vanos espejismos de la fantasía y cebado por sensuales halagos, no es un hombre lo que ves, sino una bestia. Si hay un filósofo que con recta razón discierne todas las cosas, venéralo: es animal celeste, no terreno. Si hay un puro con templador ignorante del cuerpo, adentrado por completo en las honduras de la mente, éste no es un animal terreno ni tampoco celeste: es un espíritu más augusto, revestido de carne humana."

Podéis encontrar el discurso completo aquí. Si lo leeis, agradecería que comentarais que os aparecido o que habeis entendido. Entro todos seguro que podemos sacar mas de una idea en claro. No tengo muy claro si la canción que he puesto arriba tiene algo que ver con todo esto. Me la recomendo mi profesor de matemáticas. Suena muy bien, ¿A que si?

Avionetas

Avionetas

Yo tuviera una avioneta.
Azul.
Azul como el cielo.
Dejaría el suelo,
me uniría al viento,
atrás los lamentos.
Llegaría al horizonte,
por encima de los bosques,
y de los montes.
Sonreiría allá en lo alto,
gritaría: ¡Perdón!
Perdón si es que hoy te falto.
Lloraría. Reiría. Siempre de alegría.
Jugando a ser piloto,
y salirme de la vía.

El extraño

Extraño: (Del lat. extranĕus).
1. adj. De nación, familia o profesión distinta de la que se nombra o sobrentiende, en contraposición a propio. U. t. c. s.
2. adj. Raro, singular.
3. adj. extravagante. Extraño humor, genio Extraña manía
4. adj. Dicho de una persona o de una cosa: Que es ajena a la naturaleza o condición de otra de la cual forma parte. U. t. c. s. Pedro es un extraño en su familia
5. adj. Que no tiene parte en algo. Juan permaneció extraño A aquellas maquinaciones
6. m. Movimiento súbito, inesperado y sorprendente.

Estaba yo caminando por la calle, por la vuelta del castillo para ser concretos, cuando alguien me piso el talón. Perdone, dijo la voz grave de lo que pensé, sería un señor. Realmente, lo único que podía llegar a saber de aquel extraño que me había pisado el talón, dado que lo había hecho desde fuera de mi campo de visión, era que tenía al menos un pie y voz grave. Grave como la de un señor, es decir, un hombre adulto. Pero no tenía porque serlo estrictamente, pues bien podría haber sido un niño con voz de hombre, una mujer con voz de hombre, o una máquina con un pie al menos y voz de hombre. El extraño tenía prisa y me adelantó, y vaya que si era extraño aquel extraño. Concluí que su sexo debía ser masculino, pues tenía complexión de hombre, voz de hombre, cara de hombre y ropa de hombre. Su perfume no lo olí, pero suponiendo que éste estaba regido por la misma extraña pauta que regía al resto de la extraña apariencia del extraño, debía ser un perfume sin duda extraño. Y de haber olido aquel perfume que según mi deducción debía ser extraño, no me habría extrañado su extrañeza por corresponderse con el nivel de extrañez del resto del extraño.
Llevaba unos vaqueros azules mal sujetados a la cintura, que colgaban más por un lado que por otro, lo que provocaba que se pisara el final del pantalón con el pie derecho a cada paso. Su cazadora de cuero marrón que portaba abierta, también colgaba más por un lado que por otro, y así, en términos generales, diré que su ropa me dio una increíble sensación de desorden. Para hacerse una idea de como era su cabeza, lo mejor será decir que estaba cubierta de pelo, no en su totalidad, pero si en la mayor parte. Llevaba una barba de longitud media, blanca, al igual que sus melenas. En su coronilla, había una calva perfectamente circular. El hombre, si es que realmente lo era, poseía un cuerpo de altura media. Y no me cuestiono la corrección de la palabra hombre por el hecho de que aquel tipo pudiera ser una mujer, si no porque tal era su rareza, que ahora me pregunto si realmente era humano. Y si bien no ha sugerido la descripción anterior de su aspecto suficiente rareza como para que yo me cuestione la naturaleza de este ser, pasaré entonces a mencionar la cinemática de la que hacía uso para desplazarse, por ver si así convezco un poco.
Un paso, otro, un paso, otro. Caminaba describiendo un ángulo agudo entre el suelo y su cuerpo, dícese; que estaba inclinado hacia delante, y lo hacía a una tremenda velocidad. Sus pasos se efectuaban a un ritmo constante, pero la posición del suelo que pisaban sus pies no seguía de ninguna normalidad. Habría sido imposible intentar determinar donde caería cualquiera de sus dos pies en cada uno de sus pasos.
Un paso, otro, un paso, otro. Sus pelos volaban alrededor de su cabeza. Su ropa colgante se elevaba, descendía y se agitaba con fervor. Sus brazos... ¡Pendían de sus hombros como farolillos en plena tempestad! ¡Un paso, otro, un paso, otro! Aquel extraño ser de desconocida naturaleza, poseía un ritmo, una energía y un dinamismo increíble. Pudiera ser que aquella vitalidad estuviera provocada por alguna enfermedad, o por alguna anomalía genética y aun así sería maravillosa de presenciar. Y yo intenté seguirle, intenté imitarle. Seguí tras él caminando a su misma velocidad, mientras en mi aparato musical sonó una canción de los Beatles. Y juro que habría deseado poder moverme exactamente igual que él, pero no lo hice, por miedo a ser descubierto y entendido como burla. ¿Sería éste el extraño del que hablaba John Lennon en una conocida canción?

Los nerviosos

Los nerviosos

Que manía con meter todo en paquetitos. Eso he pensado hoy, al leer una entrevista a "Los Nerviosos", un grupo Donostiarra que sigo desde hace tiempo. Indi, música Indi decía el periodista... Y yo digo que no, señor. Que ya puede usted buscar paquetitos donde meter a Los Nerviosos, que ni indies, ni nada.

La verdad es que tienen su estilo propio. Ayer por fin estuve viéndolos en directo. Los Nerviosos es un grupo compuesto por dos miembros, Pablo a la guitarra y Javi en la batería. Tocan canciones sencillas, tranquilas, naturales y espontáneas. Y por eso me gustan. Sin complicaciones.
Nos agradaron con su buen rollo y su tranquilidad. Y hasta coreamos sus divertidas letras. Me gusta cuando uno oye música en directo, y al mirar hacia los lados, ve a un montón de gente con una sonrisilla en la cara. El concierto acabó, y Los Nerviosos se quedaron por allí, tomándose unas cañejas.
A veces pienso que su música es de libre interpretación. Te lo puedes tomar como cosa metafórica, o no. Puedes ver una historia de desamor e infidelidad en su canción "La araña" o la simple vida de una araña que vive en tu armario. A mi me gusta mucho la canción "Mi chica de Marte", donde a mi entender se trata lo raro, lo diferente. El disenso, como decía Javier. El marciano tranquilo, como ellos dicen. Que paz me traen los nerviosos...

Vacaciones

Vacaciones

Informo. Tres días en Errentería, y otros tres dando vueltas por Teruel. Creo que es la primera vez que desconecto de una manera tan salvaje. Me siento mas relajado que uno que yo me se con su tratamiento a base de analgésicos no leves... Dejo foto. Lugar: Calatayud. Una población por la que están pasando las tijeras. Por no hablar de las fachadas inclinadas...
Y aprovecho para felicitar a los chicos de Manga Civican, por esto. Me sentí muy alagado, realmente no tenías porqué publicarme y lo valoro un montón. Suerte con el fanzine, y como dicen en un programa de la tele que me gusta mucho; ¡A por el cien!

Respuesta a "La crisis de los medios"

Mil gracias a Javier, por haber elaborado un comentario tan extenso y rico de esta entrada publicada hace unas semanas. Me daba pena que se quedara tras ese enlace de "comentarios" que mucha gente pasa por alto, así que le dedicamos una entrada para que nadie pase por aquí sin leer sus lineas, que tanto me han ayudado a mi a ver las cosas con algo mas de corrección:

Hola, Elías me habló de tu blog y me pidió que te llevase la contraria así que, como lo aprecio mucho, le voy a hacer caso.
La prensa es un instrumento y por lo tanto interesa saber a quién sirve. Las herramientas son elementos amorales, los juicios podrán hacerse a lo sumo sobre el destino que se les dé. Quiero decir que un cuchillo puede utilizarse para untar mantequilla o para rebanarle el cuello a alguien. La finalidad de la prensa no es informar (creo que nunca lo ha sido) sino crear opinión. Porque la opinión, la pública o la privada, es lo que empuja el debate social, lo que hace que la gente se mueva o se quede parada y lo que inclina el voto. En ese sentido, dudo que la prensa haya servido alguna vez a intereses generales (también podría preguntarme quién define los intereses generales, pero eso ya es otro cantar).
Discrepo contigo en la teoría de la manipulación. Creo que eso de pensar que la opinión pública es fácil de manipular es un tic conceptual de la progesía que revela en el fondo bastante desprecio por las personas y sus decisiones, tanto individuales como colectivas ¿tú te consideras manipulable? (ya sé la respuesta, no te molestes) y entonces ¿por qué los demás sí lo son? ¿son más tontos que tú? Eso es una inercia propia de nuestra historia política: cuando las decisiones del pueblo están de acuerdo con lo que yo quiero, ha elegido libremente, cuando no, es que son un conjunto de borregos descerebrados. En realidad, en una democracia saludable, esa es la forma en que deberían funcionar las cosas, con un espacio poblado de opiniones diversas donde el ciudadano se informase, discutiese y eligiera ¿no?
La crisis de la que hablas es el resultado de otra serie de cosas. En realidad hablar de crisis no me parece adecuado: los medios de comunicación gozan de una salud extraordinaria. A no ser que pienses que una situación es crítica cuando no se adapta a lo que tú piensas que debiera ser.
Según lo entiendo, no estamos asistiendo a una conjura mundial del imperalismo estadounidense ni del gran capital ni nada de ese blabla tan chulo. Es mucho más sencillo y triste. Se trata más bien de la pobreza de los intereses que animan el debate público (o lo que debiera serlo). Dices que antes las cosas se veían más claras pero ahora también ¿no? ¿acaso no podemos identificar la línea editorial de El País, El Mundo o el ABC? Por desgracia sí.
Y digo por desgracia por varios motivos: en primer lugar porque al estabular las ideas en un espacio concreto, al final el debate desaparece o se empobrece de tal modo que las ideas se juzgan sólo por su origen, por el lugar de donde proceden.
En segundo lugar porque es un error considerar que la democracia es consenso; la democracia es disenso: la posibilidad de que las ideas opuestas confluyan en un solo espacio público sin que eso suponga violencia.
Hoy en día estamos lejos de este escenario. No hay auténticos debates porque (tienes razón) los medios no los soportan, de tal forma que las ideas circulan de forma subterránea, como ríos de lava y, de vez en cuando, explotan salpicando a unos cuantos.
En lugar de debates, tenemos paquetes de comunicación consumibles, presentados por uno u otro ofertante a su gusto y que ya contienen todo: el hecho y la explicación, de tal forma que no hay que romperse mucho la cabeza. Llega la fecha de caducidad de uno, comienza a oler a podrido y se abre el siguiente. Hoy estamos con la crisis, pero ¿te acuerdas ya del cuál fue el “debate” anterior?
Los medios de comunicación elaboran el discurso en que se refleja una sociedad, el discurso que la hace comprensible a sí misma. Como decía, es esencial saber qué valores fundamentan a quien elabora noticias. Me daría con un canto en los dientes si fueran intereses políticos, o sociales, sobre todo si no fueran los míos, para poder discutirlo. Pero la realidad es mucho más triste: los medios de comunicación valen dinero y las empresas tienen cuentas de resultados. Insisto, no me refiero a las conjuras del gran capital, eso por lo menos, sería novelesco. Es algo más frívolo, más mezquino, tan corriente y aburrido como el balance contable.
Hoy en día quien genera noticias son los Directores de comunicación: de las empresas, de los partidos, de las ONG. No sé si los has visto funcionar alguna vez. Básicamente, ellos redactan la noticia y luego se ponen en contacto con los medios para que la publiquen. Se trata de un mercadeo de lo más simple. Es decir, que posiblemente los calzoncillos de una marca no salen en todas las revistas porque sean mejores, sino porque sus dircom son más hábiles o han pagado más. No sé si pasa lo mismo con el mercado de las ideas, al menos hasta ese punto, pero me temo que algo sí se ha contaminado.
El resultado es una apabullante banalización del espacio público. Ojalá, como tú dices, hubiera una legión de tipos supermalos intentando dominar el mundo. En realidad son una legión de contables, funcionarios y liberados sindicales que quieren asegurar que les llega para las vacaciones en Salou.
Volviendo a lo que decía al principio. Esta situación ha invertido la que se vivía anteriormente en que los medios servían a los intereses. Esa es la auténtica aberración y no otra. Hoy el medio ha dejado de ser herramienta y se ha convertido en fin mismo. De tal forma que la información no se genera al servicio de uno u otro interés (insisto en que eso sería lo deseable) sino en la medida en que contribuya a una mayor difusión del medio en sí (más ventas)
Sólo Internet nos salva de este panorama (pero esto me da para unos folios más y ya basta)
Por cierto, otra cosa en la que no estoy de acuerdo es en lo del papel. La prensa tiene muy poca incidencia y la tele es absolutamente vacía. Quiero decir que por exceso o por defecto muy pocos ciudadanos se forman opinión a través de los medios. Según lo veo, el más efectivo es la radio (y da miedo)
Un saludo.

P.D. Y, por cierto, hablando de Internet, Bolonia es algo más que tres folios. Vamos a ver: no paramos de criticar a la UE porque hace normativas largas e incompresibles y cuando hace documentos cortos tampoco nos gusta ¡en que quedamos! El plan es mucho más amplio y, para oponerse hay que conocer:
http://www.eees.es/es/objetivos

Cuando duele el corazón

Hoy estoy un poco tétrico, os pido perdón. A veces me preocupo por este tipo de cosas, y de la misma manera que me ha parecido util o curiosa esta información, os la transmito a vosotros.

Unos días después de quedarse viudo mi abulo, tuvo un cólico. Me llamó la atención este hecho, será que a veces me preocupo por lo evidente. El caso es que, mucho tiempo después, lo recordé. ¿Cómo pudo pasar? Está claro que el dolor psicológico puede traducirse al cuerpo, y como vemos, puede hacerlo de forma bestial. Pero a mí me asaltan un montón de preguntas, ¿Ocurre siempre? ¿En que casos? ¿Podré descubrir algo útil de este horrible tema? Y sobre todo, ¿Cómo es ese dolor? Hasta yo reconozco que la manera que tiene la curiosidad de atacarme, es cuanto menos extraña. De cualquier modo, he tratado de satisfacerla en estos últimos días, que es lo que acostumbro a hacer. Y así, he hecho preguntas a algunas pocas personas con mas experiencia que yo, que soy un querubín de la vida.
¿Qué se siente cuando uno está extremamente triste? Dolor. Esa fue la primera respuesta que obtuve. Notas un horrible dolor en el corazón. Como, ¿En el corazón? Sí, sí, en el mismo corazón, por muy peliculero que suene. Notas como si te lo hubieran arrancado de golpe, me dijo alguien. Es como si te hubieran vaciado el cuerpo en esa zona. Otra persona me dijo algo parecido; es como si toda la caja torácica estuviera inflamada por dentro y el esófago quedara extrangulado en el interior. Parece ser que es como un nudo, como un nudo en el estómago. Pero mucho mas doloroso que cuando se utiliza la expresion. Naúseas. Es una sensación horrible, no te la recomiendo, Ender.
Todos coincidieron en que dolía el corazón. ¿Será por eso que utilizamos este vocablo para referirnos al amor? ¿Por como duele el mencionado órgano? Hasta hoy yo pensaba que lo haciamos porque el corazón es una parte vital de nuestro cuerpo, pero ahora ya no estoy tan seguro. Algo importante será el tema, que es capaz de atacar nuestros cuerpecillos. Así que cuidense de este dolor, pero jamás intenten evitarlo, o se perderán muchas cosas de la vida. Eso dicen.