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Paperback Writer

Londres

Londres

-Les recordamos que en este vuelo, y en cualquier otro de esta compañia, no está permitido fumar en ningun momento del trayecto. Que tengan un buen viaje.
Y el avión despegó, y pude ver como el aeropuerto se iba haciendo mas pequiñito y despues, como las nuebes dibujaban formas en relieve por su parte de arriba... y me quedé dormido.
El avión volaba hacia Inglaterra, uno de los reinos mas fuertes de la historia, en su mayoría debido a su dominio maritimo y como no, a los ingleses. Los ingleses son personas muy raras; el cincuenta por ciento de ellos son blancos como el arroz y la otra mitad son negros. Los primeros no pueden tomar el sol (aunque les encanta), porque a nada que lo hacen se ponen rojos como gambas, que es lo mismo que les pasa cuando hacen ejercicio. Por otra parte, los ingleses (en su mayoria) suelen ser amables con los turistas y ,ademas, aman la comida basura.
Entonces alguien me tocó el brazo y me desperté. El avión estaba aterrizando. Nada más bajar noté que el clima incles no se correspondía para nada con el español, es mas, hacía mucho mas frío que en Pamplona. Nos alojamos en un bonito hotel en frente del parlamento (al otro lado del Támesis) donde nada mas llegar nos echamos a dormir.
Mi segundo día en Londres no fue precisamente como un paseo en barca. Por la mañana tomamos un "Big red bus" que se suponía que debía llevarnos al centro. Tras bajar de este y comprovar que no sabíamos donde estabamos, cogímos el metro y.... bueno, se podría decir que este ultimo nos hacercó bastante. Tras andar un rato y divisar el edificio que parece un pene, decidimos ir a un mercadillo moro que según el plano, debía estar por allí cerca.  Allí fue donde me compre un CD de recopilacion de un tal Bob Marley.
Poco despues fuimos a comer a china town. En muchas ocasiones he comido comida china pero... ¿Alguna vez he comido en un restaurante chino para chinos? Analice mi base de datos rápidamente... No, jamás lo había hecho. Como no endentíamos nada, mi padre decidió tras mucho pensar que lo mejor sería pedir uno de esos menús para muchas personas y punto. Así lo hicimos.
La tarde nos la pasamos andando por ahí (que es lo que haríamos el resto de días). London es una ciudad como Madrid pero en grande, salpicada de edificios preciosos. Es una ciudad que recuerda a Sherlock Holmes, a James Bond y devez en cuando, a los Beatles.

Los días posteriores visitamos la torre de Londres, el museo de la ciencia de Londres, el barrio Nottin Hill, una noria gigante que han puesto a las orillas del Támesis, etc, etc. Aunque de todos estos famosos lugares, el que mas me sirvió fue el museo Británico, donde se confirmaron mis sospechas: los ingleses son los ladrones de la historia. Es más, incluso parece ser que estan orgullosos de ello porque allí, en el museo, exponían cosas de todas las partes del mundo: Desde los esculpidos del partenón, en Atenas, hasta esfinges egipcias que Napoleón se encargó de traer.
Por cierto, la foto no la he sacado yo, pero en cuanto pase las que sí al ordenador, colgare una.

3...2...1...Despegue!

Aquí estoy, a tan solo cinco minutos de partir a Bitoria, donde cogeré un avión que me llevará derechito a la capital Británica. Ahora mismo mi casa es un gallinero, todos corren de un lado a otro con maletas y bolsas y yo aquí, decidiendo que vosotros sois mas importantes y debeis ser informados de cada novedad en mi vida.
Pues eso, que me piro a Londres, vuelvo el viernes, segun tengo entendido. Ya os contaré que tal me ha ido y eso.  Bueno, pues ya solo me queda una cosilla por decir... ¡Adiós!

Al escenario

Ya hace cinco años que asisto a la escuela de música Juaquin Maya, donde es tradición hacer un conciertos feos por estas fechas. El primero en el que participé fue ayer, en ese edificio cutre, de paredes repintadas y mas viejo que Pamplona al que llaman Oscus. En él tocó bastante gente (tambien hubo coros) pero sin duda, la mejor actuación fue la de Juaquin Maya (aunque hicimos varias).
En mi escuela actualmente hay dos conjuntos principales de viento, la banda y el intento de banda al cual yo pertenezco claro. Y como no somos mas que eso, un intento de banda, pues tocamos al principio y nos despacharon pronto, luego tocó la banda a la que daba gusto oir. Me hubiera gustado quedarme para oir al coro de adultos, pues iban a cantar "Yesterday"... pero lo hicieron muy tarde así que me piré.

Al día siguiente, es decir, hoy, me he levantado concienciado para el karaoke que se hace en el instituto. Hace unos días me enteré de que se iba a celebrar uno. Al principio no quería apuntarme, pero en cuanto me comunicaron que había premio en metálico me inscriví sin pensarlo. He cantado con Macario una canción de Nino Bravo (la de un beso y una flor). Creo que nos ha salido bastante bien, pero el premió se lo han llevado unas niñas de primero de Eso, entre las cuales estaba la hija del director, por lo que no me ha extrañado mucho que se lo llevaran. El profesor de música (el cual era el jurado) ha dicho que hemos desentonado en el estrivillo, cuando en realidad lo que hemos hecho es subirlo una quinta, vamos, que en mi opinion solo era una escusa para justificar lo que ha hecho (cosa que ha sido necesaria porque las niñas han cantado de pena), hallá el con su conciencia, yo me lo he pasado bien.

Y por ultimo, esta tarde he tenido concierto de trompeta en la escuela. No tengo mucho que decir, creo que me ha salido bien...

¡Siguiente!

¡Siguiente!

¿Cuando fue la ultima vez que os tocó esperar en una sala de espera? En mi caso, ocurrió ayer, a la espera del dentista. Entré a eso de las seis y media y salí a las siete y veinte. Fueron cincuenta minutos en los que no me aburrí en absoluto.
A simple vista, todo el mundo piensa que una sala de espera es comparable con un ascensor, donde la gente entra, comienza una conversación con quien este allí y la acaba de la misma manera que la ha empezado. Pues bien, en una sala de espera no ocurre lo mismo, sino que la gente entra, se sienta, lee lo que sea, dedica susurros a su acompañante y se va sin decir ni "mu" a nadie. Esto no siempre es así, pues en algunos casos (sobre todo en las largas esperas) dos personas desconocidas entre sí, pueden llegar a entablar una jugosa conversación.
Pero, ¿Por qué en una sala de espera no se habla del tiempo o de las obras de la esquina? Lo primero es que en un ascensor los acompañantes son personas conocidas, de mas o menos confianza. Además, una sala de espera no es una situación incómoda en la que se vea la necesidad de hablar de algo, ya que es mas amplia, la gente está sentada y además, se puede leer.

Volvamos a mi caso, a mis cincuenta minutos de espera sucedidos en la tarde de ayer. Cuando llegué (dige ola por supuesto) busque detenidamente un buen sitio donde sentarme; elegí finalmente un comodo sofá situado al lado de la ventana. Me senté al lado del brazo y cogí el periódico. En ese momento, estabamos allí cuatro personas. Un señor que leía detenida mente otro ejemplar del mismo periódico que tenía yo en mis manos, una señora de avanzada edad demasiado maquillada y una niña pequeña que miraba al techo.
Cinco minutos despues, tras marcharse la señora del maquillage, entró un matrimonio con una hija de mi edad. El padre, se sento en el otro extremo de mi sofá, la madre en una silla y la hija, al lado de esta, en otra silla. Las dos mujeres, hablaban entre sí, y el padre, leía con desgana una revista de la prensa rosa, mientras miraba y anhelaba mi periódico. Sentí lastima por él y le cedí el periódico cuando acabe el artículo de un hombre que se quejaba de los profesores que impartían clase al segundo ciclo de ESO.
-¿Y qué hago ahora? -pensé.- ¿Cojo el ejemplar del "Qué me dices"?
Esa idea desapareció de mi mente al segundo, así que opté por estudiar al señor que se situaba a mi lado. Vi como nada mas coger el ejemplar del diario de navarra, el señor se puso a pasar páginas casi descontroladamente. Cuando encontro lo que quería, estubo veinte segundos leyendo y pasó pagina, otros veinte segundos y pasó pagina, otros veinte segundos y pasó pagina y otros veinte segundos y paso pagina. Despues de esto, permaneció un minuto sin pasar página, cuando lo hizo, permaneció otro minuto y luego, volvió a repetirse toda la serie dos veces: descontrol de pasar páginas, cuatro bloques de veinte segundos y dos de un minuto.
Entonces una señora entró y me llamó. Me fui de allí apenado, pues había pasado un buen rato.

Áterkor

Hay veces que me apetece mirar hacia atrás, hacia el pasado. Por ejemplo, el día de agosto del año pasado en el que conocí a Mikel, un chiflado por las guitarras (esa fue mi primera impresión). El caso es que mikel me hizo una pregunta que marcó y marcará toda mi adolescencia: "¿te interesaria formar grupo de música?"
¿Que qué pasó despues? Pues que empezo la juerga y hasta hoy que no hemos parao (ni pararemos). Nos llamamos Aterkor, que es una chapuza derivada del latín que inventó el hermano del batería. Quiere decir corazón oscuro y representa a un demonio que "reniega del mal, salva a los humanos pero no es un buenazo" (palabras textuales del bateria del grupo).
Bueno, paso a mencionar a los componentes: Javier (batería), Andoni (bajista), Mikel (guitarrista y vocalista), Dani (guitarrista tambien) y yo (teclista y vocalista).
Tambien me gustaría mencionar al grupo Overdrose, el grupo de unos amigos que son también muy buenos. Bueno, pues eso es todo, os iré informando de cada cosa que ocurra en Áterkor....

Cero en conducta

Cero en conducta

Llevaba mucho tiempo esperandolo pero por fin ha ocurrido. ¡He visto Cero en conducta! (Detroit Rock City, en la versión original). La peli trata sobre unos fans de Kiss que estan como cabras. El caso es que estos tios tienen unas entradas para ver a los Kiss pero la madre de uno de ellos las quema. De repente, va y ganan un concurso de radio (cuyo premio son las entradas, habreis deducido los mas aventajados) y cogen y se van a Detroit donde les pasan un monton de cosas. Bueno, el caso es, que finalmente deciden pegarse entre ellos hasta casi dejarse incoscientes unos a otros. ¿Por qué? Lo siento, teneis que verla.

¿Por qué Ender?

¿Por qué Ender?

Este es el artículo con el cual estreno el blog. Hay algunos temillas que debería tratar para poneros al día, así que se me ha ocurrido empezar por mi pseudónimo, que como imaginareis/sabreis/intuireis es Ender. Este nombre no me lo he inventado yo, lo saqué del fantástico y futurista libro; "El juego de Ender" (the Ender´s game). Su etimología (inglesa, por cierto) es finalizador (end-er). Me lo adjudique porque el libro en cuestión es mi preferido. Bueno, como buen cliente que soy de su autor, Orson Scott Card, os voy a relatar brevemente el argumento, para que os intereseis por él, lo compreis y este señor tenga animos para hacer una peli (cosa que se está devatiendo actualmente en la warner Bross).
Ender es el tercero y último de sus hermano. En esta época, la pólitica de los dos hijos (como en china pero con dos) se ha extendido a todo el mundo y todo tercer hijo esta mal visto por la sociedad. Paralelamente a esto, el ejercito de la tierra esta llevando una investigación para conseguir los mejores soldados y entrenarlos desde jovenes; lo que hacen es estudiar a los padres en cuestión y analizar si su hijo seria un buen soldado. Los padres de Ender han tenido dos hijos por ese motivo, pero no han resultado buenos. Aun así, el gobierno militar les pide que tengan otro más, con la esperanza de que a la tercera, vaya la vencida. Y en efecto, así ocurre.

Bueno, esto es todo, espero que haya conseguido dejaos con la intriguilla.